29 de agosto 2013 - 00:00

Dilma, de manual: subió tasa contra la inflación

Brasilia - El Banco Central subió ayer medio punto la tasa de interés referencial al 9%, manteniendo el ritmo de endurecimiento monetario para combatir la inflación y retomar la confianza de los inversores. Según la autoridad monetaria, el cuarto aumento consecutivo de la tasa Selic fue decidido por unanimidad al final de una reunión de dos días del Comité de Política Monetaria (COPOM).

El escueto comunicado oficial se limita a informar que el COPOM consideró que la decisión de elevar el tipo básico de interés "contribuirá a poner la inflación en trayectoria declinante y a asegurar que esta tendencia persista en el próximo año". La serie de elevaciones de la tasa Selic se inició en abril pasado, reflejando la preocupación del Gobierno ante la tendencia de aumento de la inflación y el temor a que fuese superada la meta oficial de 2013, que es del 4,5%, con margen de tolerancia de dos puntos porcentuales hacia arriba o hacia abajo. Entre los factores de presión sobre los precios internos está la fuerte depreciación del real frente al dólar, que era negociado por alrededor de 2 reales en mayo y actualmente se cotiza en hasta 2,40.

Por otra parte, ayer la presidenta Dilma Rousseff sostuvo que la economía cuenta con recursos suficientes para limitar el impacto de una turbulencia global en los mercados, en un intento por apuntalar la confianza en el real. Rousseff dijo que el reciente debilitamiento del real es resultado de las expectativas de que la Fed esté próxima a endurecer su política monetaria. La mandataria dijo que Brasil tiene "grandes reservas internacionales", que describió como "municiones" que podrían ayudar a disminuir la volatilidad del mercado."¿Conocen esa vieja historia acerca de mantener el dinero bajo el colchón? Bueno, Brasil no lo hace, sino que dispone de u$s 378.000 millones en reservas internacionales", dijo Rousseff en una entrevista.

"Tenemos lo que se denomina municiones para encarar esas situaciones globales", dijo. La presidenta reiteró que el Gobierno no va a fijar un nivel objetivo ni una dirección para la moneda. "Nuestra política es de una moneda flexible", afirmó Dilma.

Agencias Reuters y DPA

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