Brasilia - La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, declaró ayer, al visitar plataformas petroleras en construcción en el sur del país, que su Gobierno respalda la defensa de la industria nacional y las fuentes de trabajo que están amenazadas por la crisis global. «Nosotros, con él (expresidente Luiz Lula da Silva) y Maria das Graças Silva Foster (titular de Petrobras), dijimos hace tiempo que este país no puede exportar empleos. Y todo esto (plataformas en construcción, ndr) demuestra que eso era no sólo posible sino que ocurrió», afirmó Rousseff. Vestida con un clásico overol anaranjado y casco protector blanco, indumentaria de los trabajadores de Petrobras, la presidenta ofreció un discurso durante una visita a los astilleros Quip y Río Grande, ambos en el estado de Río Grande do Sul donde se están construyendo las plataformas P-58 y P-55. La última comenzará a operar en 2013 y será capaz de extraer 180.000 barriles de crudo y 6 millones de metros cúbicos de gas por día.
Junto a la titular de Petrobras, la empresa petrolera estatal, Rousseff fue enfática al señalar que su Gobierno resolvió construir plataformas para extraer hidrocarburos de los yacimientos ultra profundos, dando continuidad a la política iniciada por su correligionario Lula da Silva.
La mandataria fue ministra de Minas y Energía durante los primeros años de la administración lulista y años más tarde, luego del descubrimiento de reservas gigantes de petróleo en el litoral de los estados de Río de Janeiro y San Pablo, le fue confiada la responsabilidad de elaborar una reforma legal sobre el modelo de explotación de hidrocarburos.
En la ceremonia realizada ayer ante ingenieros y operarios de Petrobras y los astilleros la presidenta aseguró que su Gobierno ha invertido «millones de reales que van a servir para que volvamos a tener una industria naval de alta calidad», como la que existió Brasil hasta comienzos de la década de 1980.
Agencia ANSA
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