Dilma privatizará rutas, aeropuertos y puertos para captar u$s 50.000 millones

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  Brasilia - La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, avanzó el fin de semana en un amplio plan de concesiones de aeropuertos, puertos, rutas y líneas ferroviarias a la actividad privada, un intento de movilizar inversiones por 150.000 millones de reales, unos 50.000 millones de dólares.

Con estas privatizaciones, el Gobierno apunta a reactivar una economía que los expertos esperan se contraiga este año un 1%, y a apuntalar el sector de la construcción, duramente alcanzado por el escándalo en Petrobras, que involucra a empresas líderes del sector y mantiene paralizadas importantes obras previstas.

El plan de concesiones se discutió el sábado en un encuentro de la mandataria con trece ministros y con los directivos de las entidades financieras estatales, el Banco do Brasil (BB), la Caixa Econômica Federal (CEF) y el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES).

"El Gobierno tiene una agenda positiva en fase de ejecución. Todos los días se liberan recursos para los estados y los municipios. Hay obras en plena marcha. Tenemos desafíos y compromisos para el segundo mandato (de Rousseff). Está claro que una coyuntura política inestable afecta, pero esa estabilidad está siendo construida", afirmó tras esa reunión el ministro de la Secretaría de Comunicación Social (SECOM), Edinho Silva.

Los aeropuertos de Porto Alegre, Florianópolis y Salvador culminarán los estudios respectivos este año, y la previsión es que las licitaciones se concreten a principios de 2016, considerando todas las etapas del proceso. Los de Recife y Fortaleza también figuran en el paquete privatizador.

En el caso de las concesiones del peaje en rutas, la expectativa del Gobierno es que cuatro licitaciones se realicen este mismo año debido a lo adelantados que están los planes respectivos.

Una de esas rutas se encuentra en el estado de Paraná. Las otras tres van de Mato Grosso a Goiás, de Mato Grosso a Pará y de Goiás a Minas Gerais.

En la reunión, que trató el avance de los otros planes de concesión, participaron los ministros Nelson Barbosa (Planeamiento), Aloizio Mercadante (jefe de Gabinete), Joaquim Levy (Hacienda), Izabella Teixeira (Medio Ambiente), Katia Abreu (Agricultura), Eduardo Braga (Minas y Energía), Antonio Carlos Rodrigues (Transporte), Gilberto Occhi (Integración Nacional), Eliseu Padilha (Aviación Civil), Edinho Araújo (Puertos), Gilberto Kassab (Ciudades), Ricardo Berzoini (Comunicaciones) y Edinho Silva.

Además de ellos, también participaron Miriam Belchior (presidenta de la Caixa), Alexandre Abreu (presidente del Banco do Brasil) y Wagner Bittencourt (vicepresidente del BNDES).

En referencia al atraso en las obras previstas por Petrobras debido a las revelaciones de un escándalo de corrupción que tiene al Gobierno contra las cuerdas, el presidente de la compañía, Aldemir Bendine, reconoció que las investigaciones sobre los proveedores involucrados pueden afectar los programas de inversiones y retrasar los trabajos.

En una entrevista con el diario O Globo publicada ayer, cuatro días después de la divulgación de los resultados auditados de 2014 -que incluyen 2.000 millones de dólares de pérdidas debido a la corrupción-, Bendine dijo que trabaja en un "plan B" para intentar recuperar ese dinero.

"Si el proceso de conclusión (de las investigaciones) se arrastra, eso comprometerá la ejecución de nuestro programa de inversiones físicas, de los trabajos y de las plataformas petroleras. Cuanto más se demore, más va a comprometer nuestro plan de inversión", subrayó Bendine.

Las pesquisas "pesaron fuertemente sobre muchos de nuestros proveedores. Por otra parte, vemos que hay nuevos proveedores interesados. Debemos trabajar en un plan B para formar nuevos proveedores", añadió el presidente de Petrobras.

Bendine precisó que esos nuevos proveedores podrían ser empresas brasileñas o extranjeras, aunque se les dará prioridad a las locales, "que aportan más beneficios a la economía del país".

Subrayó que si China está interesada en la construcción de plataformas petroleras, tendrá que "venir a Brasil a construir en sociedad o asumir proyectos en Brasil".

Bendine estimó además que habría que alcanzar acuerdos con las empresas que cometieron fraudes porque no es justo que desaparezcan debido a faltas cometidas por sus dirigentes.

Agencias Brasil247 y AFP,

y Ámbito Financiero

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