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Diputados FpV cambian de jefe a partir de diciembre
Esta descentralización de la jefatura de bloque ya opera ipso facto y quedó en evidencia la semana pasada cuando salteños, sanjuaninos y jujeños, entre otros, resistieron la orden de la Casa Rosada de votar a los dirigentes de La Cámpora, Juan Ignacio Forlón y Julián Álvarez. Cuando Di Tullio ya no podía controlar la revuelta, Domínguez debió invocar una orden presidencial directa para que los diputados del FpV se encolumnaran en, tal vez, la última sesión del año con una conducción kirchnerista.
A pesar de la convocatoria de prórroga de las sesiones ordinarias hasta el 9 de diciembre, último día de ejercicio presidencial de Cristina de Kirchner, las autoridades se renovarán el 3 de diciembre, diez días después de las elecciones presidenciales. Gane Mauricio Macri o Daniel Scioli, el bloque FpV tendrá nuevas autoridades. El peronismo en tránsito volvió a mostrarse este fin de semana en Chacabuco, tierra natal de Domínguez, donde el presidente de la Cámara de Diputados recibió a Urtubey.
Interrogante
El resultado del pasado 25 de octubre planteó un interrogante en la bancada kirchnerista: ¿Se podrá mantener la unidad ejerciendo el rol opositor y sin un líder fuerte que comande? Por estas horas, la respuesta en la que coinciden distintos integrantes del bloque es que será extremadamente difícil.
El escenario más optimista que prevén en el FpV es mantenerse como la bancada con mayor cantidad de miembros, que pueda aspirar a pelear cargos importantes en la Cámara baja y las comisiones permanentes. Sin embargo, esa unión hoy parece una utopía, ya que la falta de un líder fuerte en el poder desataría una lucha interna por el control del bloque, en el que deberán convivir varias figuras del PJ y del kirchnerismo duro, sin contar con potenciales fugas a otros espacios.
Cuando se modifique la conformación parlamentaria el próximo 10 de diciembre quedará, por un lado, el sector conformado por los referentes de La Cámpora, que incluirá al propio Máximo Kirchner, Axel Kicillof, Andrés Larroque y Eduardo de Pedro, y por el otro estarán exgobernadores y las autoridades actuales, que no se mantendrían al frente después del recambio. Entre los exmandatarios que desembarcarán en el Congreso están el misionero Maurice Closs y el sanjuanino Gioja, quienes este año jugaron fuerte para Scioli.
Las diferencias entre el kirchnerismo duro y el sector de Gioja ya se sintieron en el bloque incluso antes de la asunción del actual gobernador en el Parlamento. La bancada FpV intenta mantener la actividad en las comisiones y pretender normalidad hasta el recambio legislativo, ya que a fin de año es usual que la Cámara se reúna para aprobar los proyectos sin disidencias ni observaciones que van quedando rezagados a lo largo del período.
Hay diputados a quienes se les vence el mandato y solo tendrán hasta el próximo 9 de diciembre -fecha hasta la que se prorrogaron las sesiones ordinarias- para hacer aprobar sus iniciativas.
En general, existe un pacto tácito en la Cámara baja, por el cual esos proyectos sin disidencias para los que muchos legisladores se comprometen en sus provincias, siempre se votan antes de fin de año. De todas formas, en el oficialismo temen no poder volver a reunir el quórum si el Frente para la Victoria pierde las elecciones, ya que la dispersión comenzaría casi instantáneamente.


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