Un conglomerado de casi toda la oposición, salvo la izquierda y un puñado de legisladores sueltos aprobó anoche, con 132 adhesiones -durante la votación en general-, el proyecto que activa la utilización de la Boleta Única de Papel desde las próximas elecciones. La definición queda ahora en manos del Senado, donde el cristinismo buscará blindar su interbloque y despejar las dudas que quedan sobre un puñado de legisladores peronistas.
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Diputados: la oposición aprobó la Boleta Única de Papel y definición queda ahora en manos del Senado
La base será el modelo cordobés de papeleta única. No se incluirá casillero de voto en blanco. Tampoco lista completa para las PASO. Fuerte rechazo del Frente de Todos. El cristinismo apunta a blindar al interbloque en la Cámara alta y eliminar las dudas de un puñado de legisladores para bloquear la ley.
La sesión especial de ayer había sido pospuesta de las 10 a las 14 horas por situaciones curiosas como, por ejemplo, el regreso de Margarita Stolbizer desde los Estados Unidos, tras participar de un foro parlamentario. A ello se sumaron las complicaciones por reprogramaciones de vuelos domésticos, problemas de combustible para viajar en auto, el covid positivo del jefe radical, Mario Negri, y las ausencias al momento del quorum de la liberal Victoria Villarruel y del exvicegobernador neuquino Rolando Figueroa, quien escondió su voto hasta que habló en el recinto.
El proyecto tiene como base el modelo cordobés, es decir, papeleta completa para todas las categorías en juego. En este caso serán la de Presidente y vice, diputados, senadores y legisladores del Parlasur, según corresponda para los últimos dos casos. Para los distritos con elecciones locales atadas se permitirá la aplicación de ambos sistemas o el mismo, aunque en urnas diferentes para las dos ocasiones.
Para las provincias que tienen más de cinco candidatos por lista (por ejemplo, Buenos Aires, la Ciudad y Córdoba, entre otras) habrá afiches con todos los nombres en el cuarto oscuro. Otro punto importante es que, para las PASO, no estará la posibilidad de votar la lista completa. Si el partido no participa en alguna de las categorías de cargos a elegir, se incluirá la inscripción “No presenta candidato”. En tanto, los lugares de cada alianza serán sorteados para las PASO. Sobre este punto, el dictamen hablaba de utilizar los porcentajes de las Primarias para el orden de las generales, pero la oposición buscaba anoche continuar también allí con el sorteo.
El proyecto consensuado también permite, a la Cámara Nacional Electoral, la posibilidad de “incorporar tecnologías electrónicas exclusivamente en las siguientes etapas del proceso electoral: producción y actualización del registro de electores; oficialización de candidaturas; identificación del elector”; y “digitalización y transmisión de los resultados del escrutinio de mesa desde el local de votación a los centros de cómputos”. Otro punto importante es que será restituido el voto por correo para argentinos en el exterior.
De cara al Senado, el panorama también es parejo, aunque con un guiño inicial a favor del cristinismo. En principio, el Frente de Todos cuenta con un interbloque de 35 legisladores, más la aliada fiel Magdalena Solari Quintana, del Frente Renovador local, que no es massista. Con ese número ya podría bloquear, ante un eventual dictamen, el quorum para iniciar una sesión, que es de 37. A esto hay que agregar la superioridad del kirchnerismo para manejar la agenda y el número para firmar despachos en las comisiones.
La cuestión pasa por tres senadores peronistas del Frente de Todos, tal como indicó desde hace varias semanas Ámbito. Uno es el jujeño Guillermo Snopek, que firmó un proyecto sobre Boleta Única junto al macrista Esteban Bullrich y quien, en las últimas horas, deslizó que pretende que el sistema sea aplicado también en su provincia, manejada por su cuñado y archienemigo radical, Gerardo Morales.
Quedan en la bandeja el correntino Carlos Espínola y el entrerriano Edgardo Kueider. Una señal sobre el segundo, donde este diario contó semanas atrás que, como funcionario provincial, impulsó la Boleta Única de Papel: lo hizo en base al modelo de Santa Fe y no al cordobés, que es el de Diputados.
Debate
Como miembro informante de la oposición, el radical Miguel Nanni dejó claro que la discusión “no es nueva ni improvisada”, y recordó proyectos presentados por legisladores de Juntos por el Cambio desde 2007. “Después se sumaron otras fuerzas, salvo el Frente para la Victoria”, agregó, y destacó que el proyecto “aleja un montón de picardías de la política que mutaron en trampas que degradaron el sistema”.
Nanni también dijo que el Estado pagó, para las últimas elecciones, por 1.000 millones de boletas, “pero sólo se utilizaron 47 millones”. En esa línea, detalló: “El 95% terminaron en la basura. Ahora estamos hablando de un excedente del 5%, contra el 95%”. Y remató: “Mientras buscamos darle más equidad al sistema y economizar fondos, andan dando vuelta proyectos -como el de gobernadores kirchneristas, que apoya el Gobierno- para ampliar Corte a 25 miembros”.
Como respuesta, el legislador kirchnerista y titular de la comisión de Asuntos Constitucionales, Hernán Pérez Araujo, aseguró que “no hay evidencia empírica de las acusaciones” realizadas por la oposición relacionadas con fraude en elecciones pasadas -a pesar de denuncias múltiples, cada dos años, por robo de boletas-, y que sí vio “a muchos militar boletas igual que nosotros y no se ponen colorados”.
Luego, Pérez Araujo mencionó que “de las últimas ocho elecciones, cinco las ganó la oposición”, y que el Ministerio del Interior “ya inició los trámites” para los comicios del año próximo. Por último, habló de “feudo” en la Ciudad de Buenos Aires y de la proscripción del peronismo durante 18 años.
En el oficialismo aparecieron otras defensas del régimen actual, como el del exradical Leopoldo Moreau, quien insinuó que la Boleta Única de Papel no sólo favorecerá el desdoblamiento de elecciones, sino también situaciones de “inestabilidad”.
Horas antes, el jefe del interbloque Federal, Alejandro Rodríguez, fue tajante con una definición: “No han descartado vetar. Qué extraña variante posmoderna de la filosofía política la que ha atrapado a las fuerzas políticas populares. Conservadora, al negar un avance democrático de esta naturaleza”.
Cerraron el debate la macrista Silvia Lospennato y el jefe kirchnerista, Germán Martínez.


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