6 de julio 2017 - 00:08

Diputados: responsabilidad penal empresaria avanzó a los ponchazos

• MONZÓ Y MASSOT LE REGALARON PROTAGONISMO AL SERPENTEANTE SERGIO MASSA, QUE METIÓ CAMBIOS A LA INICIATIVA JUNTO AL PJ.
No se aprobó el denominado artículo “Odebrecht”. En cambio, se agregó -tras empuje del Frente Renovador- la imprescriptibilidad de todos los delitos de corrupción, además de elevar penas.

Acuerdo. El titular de Diputados y peronista con témpera PRO, Emilio Monzó, en el recinto con la opositora Graciela Camaño, principal espada de negociación del serpenteante Sergio Massa.
Acuerdo. El titular de Diputados y peronista con témpera PRO, Emilio Monzó, en el recinto con la opositora Graciela Camaño, principal espada de negociación del serpenteante Sergio Massa.
En una sesión a los ponchazos y que debió haber terminado hace una semana, el oficialismo aprobó y giró al Senado el proyecto de ley de responsabilidad penal empresaria tras ceder ayer la iniciativa al zigzagueante Frente Renovador, que logró introducir varios cambios y se llevó una mínima victoria.

Los diputados retomaron la sesión de la semana pasada para continuar con la discusión en particular del dictamen de mayoría votado en general y trabado en el artículo uno, es decir, el que le da el objeto a la norma.

Como la propuesta de Cambiemos sobre ese artículo había sido rechazada la semana pasada -debido a empujar a una votación a ciegas que impuso el propio oficialismo-, se avaló la opción del despacho de minoría del massismo.

De esa manera, y según como quedó el proyecto, se aplicarán todos los delitos contemplados en el Código Penal a las personas jurídicas -ya sean de capital nacional o extranjero- y no sólo a los de corrupción contra la administración pública.

Sin embargo, la polémica más fuerte se dio en el último artículo de la iniciativa (37), que planteaba que las personas jurídicas podrían "solicitar el acogimiento voluntario a un acuerdo administrativo de colaboración eficaz" por "hechos anteriores a la sanción de la presente ley".

Esa negociación sería llevada adelante por la Procuración del Tesoro y con la conformidad de la Sindicatura General de la Nación. Es decir que para casos como Odebrecht no intervendría la Justicia penal, que sí se ocuparía desde la sanción del proyecto. Todo el esfuerzo del oficialismo -y de muchos radicales que trabajaron en el tema- quedó en la nada tras la orden que llegó del PRO de ceder nuevamente ante el Frente Renovador. Antes, el titular de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, tuvo que llamar a un nuevo cuarto intermedio.

Las propuestas -imprevistas- de los massistas fueron claras: sumar la imprescriptibilidad de todos los delitos de corrupción -es decir, modificar el artículo 62 del Código Penal- y elevar las penas a los efectos de que no sean excarcelables. Eso le significó una importante victoria en cuanto a nuevas incorporaciones al proyecto.

Como un pequeño premio consuelo se votó la creación de una comisión bicameral para Odebrecht, pero en una ley separada. No obstante, llamó la atención en varios legisladores oficialistas los "permitidos" que regaló Cambiemos a la oposición.

El artículo 8 también fue "tocado": el dictamen oficialista imponía multas de entre un 0,5% y 20% de "los ingresos brutos anuales que la condenada hubiere tenido en el último ejercicio anterior a la comisión del delito", pero la redacción votada bajó el rango hasta el 10%. Mismo caso para el artículo 20, que menciona la posibilidad de convertirse en "colaborador eficaz".

Otras sanciones que se le podrían aplicar a la persona jurídica autora de delito son la suspensión provisoria o definitiva de la personería hasta 10 años; desactivación de patentes o marcas hasta 10 años; la imposibilidad de acceder a licitaciones o concursos estatales; y pérdida de subsidios estatales u otro tipo de beneficios.

La iniciativa aterrizará en el Senado, donde los legisladores ya modificaron varias veces textos empujados por Massa. Un ejemplo claro es el proyecto de extinción de dominio: deben cambiarlo pero no quieren devolverlo debido a que Diputados podría insistir con la versión original. Si no tienen el compromiso de los renovadores, se replicaría la situación con responsabilidad empresaria.

Dejá tu comentario