LEGISLADORA QUE RESPONDE AL EXEMBAJADOR NO QUIERE LA EXPULSIÓN DEL EXMINISTRO DE PLANIFICACIÓN - “No hay una cuestión moral sino un delito contra la administración pública. Lo correcto ahí es el desafuero”, dijo la radical Carla Carrizo, cuya postura se acerca a la del serpenteante Sergio Massa.
Contradicción. Carrizo (extremo derecho) participó el miércoles pasado de la conferencia de Cambiemos a favor de la expulsión de De Vido.
El espinoso camino que debe atravesar el minoritario oficialismo en Diputados para expulsar al exministro de Planificación de la era kirchnerista, Julio De Vido, sumó trabas en las últimas horas y de manera insólita, ya que desde Cambiemos apareció una postura distinta a la que empuja el interbloque. Esa disidencia parte de la radical Carla Carrizo, espada de Martín Lousteau, el exministro cristinista y exembajador en los Estados Unidos del macrismo, hoy enfrentado al PRO por la campaña electoral en la Ciudad de Buenos Aires.
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Después de varias vueltas y mareos, tras dejar meses atrás en soledad al presidente de la comisión de Asuntos Constitucionales, Pablo Tonelli cuando quiso modificar la ley de fueros vigente-, y tras regalarle la semana pasada el frente de batalla al serpenteante líder del Frente Renovador, Sergio Massa, el PRO dio la orden de iniciar el trámite formal para expulsar a De Vido. La comisión se reunirá mañana, desde las 11, con el objetivo de dictaminar a favor de la expulsión.
El radical santacruceño Eduardo Costa, actual precandidato a senador nacional, presentó el año pasado una iniciativa para excluir a De Vido por "inhabilidad moral", una prerrogativa dispuesta en el artículo 66 de la Constitución, que deja en claro que cada cámara del Congreso "hará su reglamento y podrá con dos tercios de votos, corregir a cualquiera de sus miembros por desorden de conducta en el ejercicio de sus funciones, o removerlo por inhabilidad física o moral sobreviniente a su incorporación, y hasta excluirle de su seno; pero bastará la mayoría de uno sobre la mitad de los presentes para decidir en las renuncias que voluntariamente hicieren de sus cargos". Ese texto fue reproducido después por Jorge D'Agostino.
Durante el corriente año, la miembro fundacional y fundamental de Cambiemos, Elisa Carrió, mostró un proyecto similar al de Costa. "Ha defraudado vergonzosamente como funcionario nacional", fundamenta la referente de la Coalición Cívica. Para no quedar relegado, el PRO dejó planteado el mismo pedido a través de una iniciativa de Silvia Lospennato. La UCR también elevó para el debate un texto adicional del cordobés Diego Mestre.
En tanto, el zigzagueante Massa movió fichas a través de Julio Raffo, pero con un texto particular: quiere que la Justicia remita fotocopias certificadas de las causas penales en las cuales se encuentra imputado De Vido. Algo similar exige la radical Carrizo, que el miércoles pasado participó de la conferencia que realizó el interbloque oficialista para anunciar la voluntad de expulsar al exministro de Planificación (como muestra la imagen).
Podría seguir ese rumbo otro radical, Ricardo Alfonsín, hoy habitual disidente de Cambiemos. "No pienso apoyar ninguna decisión que suponga contrariar la Constitución Nacional y las normas del derecho vigente (...) Tanto como los corruptos me preocupan quienes piensan que se puede violar la Constitución y eso debería preocuparle al conjunto de los argentinos. El fin no justifica los medios", disparó el bonaerense. El problema para el PRO es que tanto él como Carrizo forman parte de la comisión de Asuntos Constitucionales.
Con el massismo a la expectativa de morder el dictamen y voltear las intenciones del oficialismo, y el kirchnerismo que se opondrá a la expulsión de De Vido -primero pedirá los expedientes de las causas judiciales, como lo harán los renovadores-, el PRO y los radicales a favor de la eyección del exfuncionario deberán acercar posiciones con el PJ hoy racional que comanda Oscar Romero, que recién a las 9 de mañana se reunirá y tomará una decisión.
Para hoy se espera una ríspida reunión de la bancada radical y luego del interbloque de Cambiemos -el cordobés Mario Negri lidera ambos equipos-, específicamente con los legisladores de la comisión de Asuntos Constitucionales. Más allá de los dictámenes que surjan mañana, el meollo de lo que busca Cambiemos se verá en el recinto, donde se necesitarán los dos tercios de los presentes -hoy, lejos- a favor de la iniciativa en cuestión. Ese día también pesarán las ausencias y abstenciones.
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