27 de noviembre 2008 - 00:00

Dirigentes judíos de EE.UU. verán a Cristina, preocupados por Irán

El lunes, Cristina de Kirchner tendrá la oportunidad de reencontrarse con dos viejos conocidos: David Harris, director ejecutivo del American Jewish Committee ( Comité Judío de EE.UU.) y la directora de Asuntos Latinoamericanos de esa entidad, Diana Siegel Vann.

Esta vez, Harris y Siegel Vann -que habitualmente reciben a la pareja presidencial cuando viajan a los Estados Unidos-llegan al país invitados por la Fundación Abravanel, creada por el ex procurador general porteño Agustín Zbar. Participará de la presentación de un libro sobre legislación antiterrorista que se hará el martes en el Senado. El volumen se denomina «Terrorismo Internacional y Derechos Humanos: Apuntes para una Legislación Antiterrorista» y en su presentación -se anunciaestarán los jefes de todos los bloques de la Cámara alta.

Si bien el AJC es una organización más parecida a la AMIA (asistencial) que a la DAIA (política, rol que cumple el World Jewish Congress), eso no impidió que Harris y Siegel Vann se mostraran siempre más afines a los Kirchner que otros dirigentes judeoamericanos.

  • Premio frustrado

  • Hace algunos años, el AJC intentó entregarle un premio al entonces presidente Néstor Kirchner en su primera visita a Washington, lo que fue impedido por la dirigencia de la DAIA que encabezaba Jorge Kirszenbaum.

    El viaje de los dirigentes debe leerse en el marco de la fuerte ofensiva tanto de la diplomacia israelí como de las dirigencias comunitarias de América latina para denunciar la creciente influencia iraní en la región, a caballo de su fluida relación con el presidente venezolano, Hugo Chávez.

    Sin dudas, será éste el tema principal que llevarán Harris, Siegel Vann y otros dirigentes del AJC al despacho de Cristina de Kirchner el lunes próximo. También intentarán convencerla de la relación que existiría entre el régimen teocrático de Teherán y algunas redes de crimen organizado en el continente, una afirmación que respaldarían con documentación.

    La agenda de los dirigentes judeoestadounidenses será intensa: a los esperables encuentros con sus pares de AMIA, DAIA y otras organizaciones judías locales, le sumarán una audiencia con Alberto Nisman, titular de la UFI (Unidad Fiscal de Investigaciones) AMIA. Allí intentarán encontrar algún avance en una causa que, al menos en lo que hace a la conexión local, no sólo no avanzó sino que hoy está peor que el 18 de julio de 1994, cuando el peor ataque terrorista de la historia argentina destruyó la sede de la mutual judía.

    Con la presencia de líderes del AJC en la Casa Rosada, los Kirchner retoman el vínculo con la comunidad judía de Estados Unidos, luego de que este año, en su habitual viaje a Nueva York para hablar ante la Asamblea de la ONU, el WJC obviara su ya tradicional almuerzo con ellos. Este fue reemplazado por un homenaje privado de Ronald Lauder, presidente del WJC.

    Cabe apuntar que Isaac Abravanel, del que la fundación de Zbar toma el nombre, fue un erudito y economista español que asesoraba a los reyes católicos; desde ese puesto intentó evitar la expulsión de los hebreos de España en 1492, pero al no lograrlo, se puso a la cabeza del éxodo.

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