24 de octubre 2014 - 00:00

Divide a la oposición la expulsión de los extranjeros sin juicio

Ernesto Sanz y Alejandra Gils Carbó
Ernesto Sanz y Alejandra Gils Carbó
"Ahora resulta que si sos ladrón pero naciste en la Argentina vas preso, pero si sos extranjero, te volvés a tu país". Ernesto Sanz resume así la postura del radicalismo sobre la expulsión de extranjeros, uno de los puntos del nuevo Código Procesal Penal que ayer empezó a levantar polvareda también adentro del kirchnerismo.

En el tercer día de la presentación de ese proyecto, al que Cristina de Kirchner le dio un aire fundacional como lo hizo con el Código Civil y el Penal aun sin pronóstico sobre su futuro, las dudas sobre el Código empezaron a quedar en evidencia.

"Es imposible estar de acuerdo con esa idea del Gobierno", insistió el radical. "Quiero que todos los delincuentes vayan presos, nazcan donde nazcan".

En realidad, esa declaración le trae problemas a la mesa de conducción de la UCR. Se lo mire por donde sea, la decisión de incluir en el Código Procesal Penal la advertencia del secretario de Seguridad, Sergio Berni, de expulsar a los extranjeros cuando se los encuentre in fraganti delicto es el punto de más del rating político dentro de este Código con el que el Gobierno pretende ponerse a la cabeza del combate a la inseguridad en el inicio del año electoral. Sin caer un giro discursivo hacia la mano dura, el Gobierno deja a libre intrepretación el endurecimiento de las condiciones y la velocidad de los juzgamientos.

Y como la inseguridad es número puesto en cualquier encuesta sobre las prioridades del público, era obvio que el toque contra los extranjeros iba a tener el mismo éxito.

Ese es el problema de la oposición: enfrentarse a este giro del Gobierno que, además, incopora en el proyecto del Código de Procedimiento Penal muchas modificaciones que la oposición venía pidiendo y que las provincias, además, ya incorporaron en sus propios códigos procesales.

Lejos de esos razonamientos, que sí atendieron el massismo y el macrismo cuando en un primer momento se abrazaron al nuevo Código, el radicalismo en boca de Sanz comenzó ayer a plantear sus disidencias.

"Acá no es una cuestión de xenofobia ni nacionalismo; se debe cumplir con la ley", explicó Sanz y ejemplificó: "Si sos ladrón, a la cárcel".

"El problema no son los extranjeros en la Argentina, el problema está en el Gobierno",
dijo. "Estoy harto de los discursos vacíos y las apelaciones necias; quiero que haga lo que no hizo en 10 años: brindar seguridad".

El radicalismo, además, planteará en UNEN que la reforma al Código tiene que estar acompañada de una modificación de fondo del Ministerio Público Fiscal ya que se cederán mayores poderes a los fiscales y la oposición está arrepentida de haberle dado sus votos al nombramiento de Alejandra Gils Carbó.

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