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Dólar implícito empujó al paralelo a $ 11,75
"El 'contado con liqui' le pone una especie de piso al precio que ponemos nosotros. Si sube el tipo de cambio implícito, nosotros tenemos luz verde para aumentarlo también", había apuntado un cuevero la semana pasada para justificar el repunte en los circuitos informales. Ayer, la divisa no se alejó de esta tendencia y experimentó un salto de 25 centavos a $ 11,75. El precio no parece sostenible en el corto plazo, sobre todo teniendo en consideración que por el feriado del lunes en Estados Unidos, las cotizaciones arbitraron de una manera brusca y quizás excesiva.
La mesa de dinero del Central permitió un ajuste de medio centavo, a $ 8,075, en el mercado oficial de cambios. Según fuentes privadas, el organismo se habría alzado con u$s 80 millones al final de la sesión. Pese a una exportación que liquida casi u$s 150 millones diarios, las restricciones a la demanda de los importadores siguieron en efecto, con el objetivo de engrosar las posiciones en moneda extranjera del ente rector.
Por su parte, la Bolsa de Buenos Aires percibió una de sus mejores jornadas en lo que se refiere a volumen negociado. En acciones se alcanzó un monto de $ 177,8 millones, uno de los más altos de este 2014, mientras que la renta fija acumuló operaciones por $ 1.029 millones.
De esta manera, el panel líder porteño avanzó un 0,50 por ciento hasta las 7.571,62 unidades. Con un buen envión desde Wall Street (el S&P 500 trepó 0,60%), lo mejor llegó desde los papeles de Tenaris (+4,23%), Pampa Energía (+3,17%) y BBVA Banco Francés (+1,52%). Por el contrario, cerraron con signo negativo los títulos de YPF (-1,56%), Comercial del Plata (-0,88%) y Telecom Argentina (-0,85%).
Para los ADR criollos que cotizan en Nueva York, el panorama fue menos alentador. El Macro y el Galicia sufrieron rojos en torno al 3 por ciento, arrastrados principalmente por las operaciones del contado con liquidación.
Por el momento, los temas en danza en el frente externo de la economía no impactan en las pizarras. Será un comienzo de junio movido para el Palacio de Hacienda, con definiciones para el Club de París, las estadísticas auditadas por el Fondo Monetario Internacional y el litigio contra los fondos buitre en el tribunal superior estadounidense.
Por lo pronto, retornaron los repuntes generalizados en las emisiones dolarizadas. El Boden 2015 tuvo una ventaja del 1,68 por ciento, seguido por el 1,47 por ciento del Bonar X y el 0,81 por ciento del Bonar 24. Asimismo, el Bonar 2018 ganó 3,59 por ciento, aunque la suba fue poco representativa. El único desliz entre estos instrumentos vino desde el Discount bajo ley local, que convalidó una caída del 1,25 por ciento.
Los papeles con legislación neoyorquina acompañaron, con impulsos del 1,71 por ciento para el Par y del 2,76 por ciento para el Global 2017, que ayer otorgó una última oportunidad para hacerse de una renta del 4,38 por ciento en dólares.
En la plaza de cupones, los derivados nominados en moneda extranjera tuvieron poco movimiento y terminaron sin un recorrido definido. El cupón en pesos corrió por fuera de la tendencia, con un incremento del 2,63 por ciento.
Se notó, asimismo, un nivel de negocios inusual en los bonos atados a la inflación. El balance al final de la rueda fue negativo, con pérdidas significativas para el Par (-1,46%), el Discount (-0,54%) y el Bocon Pr 13 (-0,50%).


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