Como sucede con la mayoría de los lugares étnicos, los reductos que ofrecen cocina india buscaron en una primera etapa captar el interés de la colectividad de ese país en la Argentina y promocionarse a través de su embajada. El paso posterior fue seducir a los turistas, antes de centrar su atención definitivamente en el cliente local, que aceptó la propuesta y hoy frecuenta estos lugares, tanto como el resto de los restoranes tradicionales que componen la oferta porteña.
La cocina india es tan rica y variada como la historia de su civilización. Su grandeza no sólo puede medirse por su longevidad sino también por la variedad: existen tantos estilos como regiones hay en el país. Cada región no sólo tiene religiones, historias y dialectos diferentes, sino también una gran diversidad de climas, y por lo tanto, alimentos diferentes.
Bharat Purswani (30) y Lalit Gagnani (40) llegaron de la India hace dieciocho años con sus respectivas familias. En un principio se dedicaron a la importación de tecnología móvil y objetos de bazar, hasta que después de varios años observaron que en Buenos Aires no existía una oferta gastronómica de lujo de comida étnica y decidieron trasladar su cultura y experiencia al circuito gourmet porteño. «Notamos que a los argentinos les gustaba cada vez más innovar en la cocina étnica, especialmente la hindú», sostiene Bharat Purswani.
Así nace Taj Mahal, en Palermo Soho. Ofrece cocina del norte de la India en base a carnes, harinas, especias y quesos. El chef, Saroj Malik, logra sus mejores platos con las preparaciones en el tandoor. Para tener en cuenta: se utiliza poco picante en las preparaciones, hay un menú ligth con especias de la India y se preparan tragos con curry.
Lalit Gagnani asegura que «la idea es dar a conocer específicamente la comida del norte de la India, brindando una propuesta innovadora y adaptada tanto al consumidor argentino como a los turistas que eligen la Argentina como lugar para visitar. Nuestra intención es lograr que las personas que visiten el restorán hagan un viaje sensorial a la India, donde los platos tradicionales sean el punto de partida y disfruten la decoración, los videos musicales que se emiten todo el tiempo en el lugar, como también los postres y tragos especialmente preparados con especias de ese país».
Igual que Bharat Purswani y Lalit Gagnani, sus colegas de Taj Mahal, Manoj Menghani desembarcó en Buenos Aires en 1983, para dedicarse al rubro textil. «Tenía 22 años y era representante de una pequeña empresa comercializadora de ropa de Hong Kong. Me gustó la Ciudad; el negocio era bueno y para rematar terminé enamorado de una tucumana. Y aquí estoy todavía, comiendo empanadas caseras... ¡pero de pollo!, porque soy hindú y no como carne de vaca», dice Manoj y agrega: «Estoy muy feliz con mi pequeña familia y acompañado de algunos familiares que me siguieron a estas tierras».
En un principio, este empresario indio asesoró en Katmandú a sus dueños anteriores, «unos amigos argentinos, que me pidieron consejos sobre factores estrictamente relacionados con la India como decoración, calidad de comida, etc. Pero, en enero de 2001 compre el 100% de las acciones y tomé el control. El éxito fue tal que, a mediados de 2004, abrí Mumbai».
«Lo que se destaca de la cocina india es el uso sutil de condimentos y especias, la preparación de curries, el arte de marinar las carnes y el uso del tandoor, el horno de barro a leña que agrega un sabor y aroma inigualables. Cada plato puede tener hasta 15 condimentos y la cantidad o el momento justo de agregarlos son secretos del chef. Las aromas, los colores, las texturas y los sabores son puntos clave que distinguen a una comida bien preparada», asegura.
La cocina india está muy bien establecida en el paladar de europeos y norteamericanos, quienes representan una buena parte de la facturación de los restoranes de esa especialidad, aunque los consultados aclaran que «con la reciente crisis escasean los turistas, si bien ahora y de a poco se está empezando a reactivar el mercado».
«Gracias a la globalización y avances tecnológicos, cada vez más gente se interesa por probar cocina de otros países y esto ha causado una pequeña revolución en el sector gastronómico de la Argentina. Prueba de ello es ver a adolescentes festejando cumpleaños junto con sus padres y abuelos en nuestros restoranes, lo que indica un abanico muy amplio de clientes», remata Manoj.
- recomendación
Si es la primera vez que prueba la cocina de la India es recomendable escuchar las sugerencias y el asesoramiento del personal del restorán. Es importante entender la forma en que se la sirve, qué tipo de preparación tiene, los condimentos que se utilizan, etcétera. Hay algunos platos que se pueden comer con la mano.
- Datos Útiles
Reservas: 4831-5716
Nicaragua 4345, Palermo Soho.
Web: www.tajmahal buenosaires.com.ar
Reservas: 4963-1122
Av. Córdoba 3547, Palermo Viejo.
Web: www.katmandu. restaurant.com.ar
Reservas: 4775-9791
Dirección: Honduras 5684, Palermo Hollywood.
Web: www.mumbai. restaurant.com.ar
El costo promedio de una cena completa (entrada, plato principal y postre) ronda entre los 60 y 80 pesos, dependiendo de si la bebida es vino o gaseosa.


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