13 de abril 2010 - 00:00

Dos estrategias para evitar procesamientos

Así como cada uno tiene su equipo de defensores, también la estrategia mediática tiene marcadas diferencias entre Mauricio Macri y su ministro de Seguridad y Justicia, Guillermo Montenegro, para enfrentar las imputaciones judiciales en el marco de la investigación de una asociación ilícita dedicada a escuchas telefónicas (ver nota aparte).

Montenegro estuvo el domingo por la noche, no sólo con sus abogados del estudio de Esteban Righi, sino también con su madrina política, Gabriela Michetti. Si bien no hay encono con Macri, a quien Montenegro atribuye haber nombrado al ex jefe policial, hoy detenido por esa causa, Jorge «Fino» Palacios, los recursos verbales al menos se contraponen. El jefe de Gobierno insistirá en atribuir a Oyarbide intencionalidad política que supone proviene del kirchnerismo. En cambio, el ex juez Montenegro está entregado a no abrir la boca contra el Gobierno. Al menos trascendió así ayer, al difundirse el contenido de la recusación contra Oyarbide que busca cambiar la causa de magistrado con la convicción de que «este juez nos procesa a todos». De ese modo lo creen en el Gobierno porteño para con Montenegro y Macri y tal vez con el ex ministro de Educación, Mariano Narodowski, quien sería inculpado por presunto encubrimiento de la banda que conformarían Palacios, el espía Ciro James y los funcionarios de Misiones que facilitaban el pedido de intervención de teléfonos.

«Yo creo que estoy haciendo las cosas bien y lo que hago me gusta y no pienso renunciar, tampoco Mauricio me lo pidió», asegura Montenegro con respecto a su situación en el cargo. Otro alivio en la situación es que en la Legislatura porteña la mayoría que ostenta el PRO le impide hoy a la oposición conformar una comisión investigadora como paso previo a un juicio político. Por eso también los diputados esperan una decisión judicial antes de proponer cualquier tipo de medida que pudiera malograrle el mandato a Macri.

El convencimiento de la posibilidad de los procesamientos movilizó a Montenegro a pedir la recusación del juez. Creen que no debería ser rechazada por la Cámara y que, si el tribunal define el apartamiento, el caso «en manos de otro magistrado es diferente».

Ahí se unifican las estrategias del ministro y el jefe porteño, mientras que Narodowski parece correr en soledad y con una situación distinta ya que es otro fuero el que investiga si incumplió con sus deberes al nombrar a James como abogado asesor y no poder demostrar que efectivamente trabajaba.

El trámite de recusación no impediría que el jueves se amplíe la indagatoria a Palacios. Luego sigue el turno de Montenegro el 21 próximo -quedaría suspendido por el recurso presentado ayer- y el 22 el de Narodowski. El 28 es la citación para Macri, pero el jefe porteño solicita una postergación que aún no está resuelta.

«Todo está hecho para procesarlos», aseguran abogados que participan de las defensas de los funcionarios.

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