Dos guerras diferentes en Berlín

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Berlín - La Berlinale de este año, sea por el frío alemán o por la escasez de películas norteamericanas en concurso, se ve poco pródiga en grandes estrellas de Hollywood, salvo la llegada de Meryl Streep para recibir el Oso de Oro a la carrera o la de Angelina Jolie (con Brad Pitt) para su debut como directora.

En ese desierto hollywoodense brilló ayer la estrella (un poco apagada) de Billy Bob Thornton, que tuvo su momento de gloria como actor hace una década y ayer presentó en concurso su quinto largometraje como director.

La película, «Jayne Mansfields Car», tiene guión original propio y de su amigo de la infancia Tom Epperson. Ambientado en la Alabama de 1969, cuando arrecia la guerra en Vietnam, el film muestra a dos familias desunidas por el adulterio y unidas por la muerte, cuando un caballero inglés decide entregar el cadáver de su esposa a su primer marido para que sea enterrado en la tumba familiar. Esta reunión de ambas familias en torno a un ataúd permitirá disipar odios y hacer cuentas con el pasado en un «kammerspiel»ambientado en una finca sureña, con una serie de monólogos y escenas madres que permiten el lucimiento de un espléndido ramillete de actores.

Robert Duvall es el patriarca sureño que aún habla de yanquis y confederados y nunca ha aceptado el abandono de su esposa, entanto John Hurt es el caballero inglés que afronta con flema los hábitos salvajes de sus anfitriones.

El patriarca tiene tres hijos: el mismo Thornton, Kevin Bacon y Robert Patrick, cada uno con sus heridas de guerra aún abiertas y que además nunca han recibido una caricia del padre, aunque han tratado de imitarlo toda la vida.

El film se enmarca dentro de una tradición del teatro norteamericano, el ajuste de cuentas entre familiares, y debe mucho a la calidad de los diálogos y los actores que los dicen.

Entretanto con «Jin ling shi san chai» (Las flores de la guerra), el chino Zhang Yimou trata de combinar sexo y espectáculo con una masacre que aún ensombrece la historia asiática, la muerte de más de 200.000 personas durante la invasión japonesa a China en 1937.

Para dar más sabor a su historia y recordar al mundo entero la olvidada «masacre de Nanning», Zhang Yimou no encuentra mejor medio que combinar escenas de violaciones con la vida en una escuela religiosa donde se refugia un grupo de prostitutas y un aventurero (el actor norteamericano Christian Bale), que encontrará la manera de redimirse.

Los 140 minutos del film (presentado fuera de concurso en selección oficial) lo vuelven sin embargo un poco indigesto para el paladar occidental.

Por su parte Ursula Meier es una francesa que vive y trabajaen Suiza, donde hizo toda su carrera, y «Lenfant den haut» es su segundo largometraje después de su promisorio debut con «Home», hace tres años.

El niño del título es Simon, a quien la cámara sorprende y sigue mientras roba esquíes y cascos en una estación de deportes invernales para revenderlos a sus coetáneos y poder mantenerse junto con su hermana.

La difícil relación entre ambos se aclara cuando se descubre que en realidad son madre e hijo, y que esta devoción filial obedece a la necesidad del niño de ser amado por una joven arrepentida de haberlo dado a luz.

Este giro inesperado de guión es lo que vuelve original a la película, mientras Léa Seydoux y Kacey Mottet Klein dan vida plena a sus personajes de madre e hijo, aliviando larepetitividad de algunas escenas.

Agencia ANSA

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