El presidente estadounidense, que llegó al poder en 2009 tras prometer dar vuelta la página de la intervención militar en Irak, está habituado a las grandes explicaciones diplomáticas, pero la prevista en West Point, la imponente escuela del Ejército en el estado de Nueva York, se realiza en un momento delicado.
La anexión sin resistencia de Crimea por parte de Rusia en detrimento de Ucrania, los avances tácticos del Ejército sirio frente a los rebeldes y las pretensiones territoriales marítimas cada vez más agresivas de China alimentan las críticas al presidente, cuya administración debió admitir recientemente el fracaso de otra de sus prioridades, la paz en Medio Oriente.
Obama enfrenta además dificultades en el frente interno, donde los republicanos le cortan todo margen de maniobra para aplicar su programa.
El discurso en West Point ofrecerá al presidente una oportunidad para retomar la iniciativa y el mensaje que defiende la Casa Blanca es el del "giro", simbolizado por el fin de la misión de combate en Afganistán en los próximos siete meses.
En las últimas semanas, Obama mostró su exasperación con quienes le reprochan una política exterior vacilante, haciendo valer que buscó evitar los errores que cometió su predecesor republicano George W. Bush en Irak.
El senador republicano Bob Corker, miembro del Comité de Relaciones Exteriores, estima que la prudencia de Obama lo va a perjudicar, en particular en relación con Siria, donde la "línea roja" de las armas químicas fue a su juicio violada por Bashar al Asad. "Es una política exterior que oculta los problemas y que incrementa el riesgo de conflicto en el futuro", afirmó. Kori Schake, excolaboradora de Bush afirmó que Obama "se equivoca al pensar que el objetivo es evitar errores y se equivoca al pensar que los evitó.
Por su parte, los partidarios de Obama ven a los críticos volviendo a los días en que un presidente podía influir en un conflicto simplemente con un discurso firme. Desde entonces, las guerras en Irak y Afganistán alimentaron la percepción de un poder erosionado y pusieron a la población en contra de las intervenciones en el exterior.
Obama tiene que navegar en un mundo que incluye el desafío de Rusia al orden posguerra fría, el ascenso de China que muestra sus músculos, países en desarrollo que se atribuyen una porción de la riqueza mundial y luchas sectarias que desdibujan las fronteras en Medio Oriente. Sin embargo según Bruce Jentleson, exdiplomático hoy profesor de la Universidad Duke, "es correcto decir que esta administración no cometió errores importantes, pero eso no es suficiente para sostener una política exterior exitosa durante dos mandatos".
| Agencia AFP |


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