2 de agosto 2016 - 00:31

Dos vacantes se preparan en el horizonte de Casación

Ana María Figueroa
Ana María Figueroa
El escándalo en la Cámara Federal de Casación Penal que se conoció la semana pasada con el juez Juan Carlos Gemignani podría derivar en la generación de dos vacantes si prosperan las negociaciones que ya se activaron para desplazar a los protagonistas de denuncias cruzadas, internas feroces y la posible privación ilegal de la libertad de una persona. En un intento por revertir su situación, el camarista que ordenó detener a una secretaria en plena feria judicial por negarse a inventariar unas cajas donde había material derivado por el Ministerio de Planificación Federal denunció ayer a Julio De Vido su ex titular- por el presunto delito de cohecho, al hacer entrega de ese material que, a criterio del juez, podría ser considerado como una "dádiva" hacia la entonces presidenta del cuerpo, Ana María Figueroa.

El camarista denunció penalmente a De Vido luego del hallazgo de computadoras, televisores LED y otros elementos en una dependencia que usan las salas I y II de la Cámara de Casación para sus audiencias, sin inventariar y que según él habrían sido entregadas por el Ministerio de Planificación Federal a fines del año pasado. Acusó a Figueroa, presidenta del tribunal durante 2015, de haber aceptado el equipamiento pese a que sus pares habían resuelto consultar antes a la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Más allá de los entretelones del insólito caso por el que fue repudiada la actitud de Gemignani que amenazó a la empleada judicial y a otros empelados que se negaron a acatar sus órdenes, el Consejo de la Magistratura empezó a evaluar cuál será la postura que adoptarán con el inédito episodio. Desde el bloque oficialista reconocieron que es intolerable la actitud del juez, que buscaba inculpar a Figueroa con el "inventario" en plena feria judicial que gestó el escándalo. Pero ven en la situación la oportunidad también de desplazar a la juez a la que Cambiemos le había dirigido los cañones, en una primera avanzada contra Comodoro Py. La interna entre ambos camaristas se remite al tratamiento de la constitucionalidad del Memorándum con Irán, expediente del que Gemignani resultó desplazado, en una jugada política que el magistrado le adjudica a Figueroa. Si el esquema de fuerzas permanece como está al oficialismo le resta un voto para definir el jury a un magistrado- la variable de cambio podría ser entregar a Gemignani a cambio de que también Figueroa sea sometida al proceso, y que de allí se puedan extraer dos nuevas vacantes a las cuatro que hoy existen en el máximo tribunal penal del país.

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