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Dudas en los mercados sobre los dólares frenados por Griesa
EL GOBIERNO ABONARÁ LOS INTERESES RETENIDOS A QUIENES TENÍAN EL TÍTULO EN 2014
Alfonso Prat Gay
La determinación que deberá tomar el Gobierno tiene enfrente una disyuntiva. En el mercado local, todos esperan que los dólares se entreguen a quienes tenían estos títulos en el momento en el que debía hacerse efectivo el pago (una modalidad que se conoce como "record date", que supone cumplir con el acreedor de la fecha en que "cortó el cupón"); en el exterior, en cambio, los inversores ya dan por descontado que son los tenedores actuales los que podrán reclamar el desembolso de esos intereses acumulados.
Ante la consulta de este diario, el presidente de Caja de Valores, Horacio Torres, despejó ayer la incógnita sobre los bonistas locales: "Los pagos irán dirigidos al tenedor en el momento del corte del cupón. Los intereses le pertenecen quien lo poseía en el momento de pago. Eso está en el prospecto de emisión del título. Desconozco cómo se hará afuera y no nos involucramos en la parte internacional". Esta definición, entendida por los operadores locales, es lo que explica que hoy estos bonos coticen en el MAE y en la Bolsa de Buenos Aires a un precio más bajo que el del exterior, porque no incluye los intereses ya pagados ("ex cupón") y que fueron retenidos por Griesa.
En Nueva York, en cambio, la Emerging Markets Trade Association (EMTA), una asociación formada por bancos y casas de bolsa, con sede en Estados Unidos, que ordena las prácticas -a veces informales- de trading de activos financieros en mercados emergentes, ya había recomendado desde hace tiempo a los inversores que las transacciones de estos bonos se hicieran a precios que incluyeran los intereses adeudados (lo que se llama "all in" o "dirty"), que darían derecho a los nuevos compradores a cobrarlos una vez respuesto el "stay" o resuelto el conflicto con los holdouts. Los títulos se operaron desde entonces y hasta hoy de acuerdo con esta recomendación, y por esos sus precios se ubicaron siempre por encima de la cotización local.
La diferencia entre estas dos modalidades de cotización podría originar, según los operadores que participan en ambas plazas, un conflicto en el momento del pago definitivo de los intereses, una vez que se consolide el acuerdo con los holdouts. Por esta divergencia, por ejemplo, durante los últimos dos años los operadores pudieron hacerse de grandes ganancias en cuestión de días al comprar en la Argentina títulos a precios bajos -que no incluían los pagos de intereses- y venderlos afuera a valores más altos que no incluían los . En el mercado creen que deberá haber un acuerdo entre las distintas cámaras compensadoras para tomar la misma decisión en los dos mercados. Pero que, así y todo, el Gobierno podría quedar expuesto a reclamos.
En estos días, un agente de Bolsa consultó a una fuente del EMTA cuál creía que sería la decisión que adoptaría el Gobierno. Desde la asociación respondieron que también ellos habían buscado despejar esa inquietud en una pregunta a Eucolear: "Estoy seguro de que habrá litigios -contra Euroclear- hagan lo que hagan, dado que no pueden decirle al mercado de forma definitiva lo que harán, lo que los obliga a esperar hasta que los pagos se liberen", se sinceró.
En el mercado creen que el ministro de Economía, Alfonso Prat Gay, se verá forzado a incumplir con alguna de las dos expectativas: "Si yo vendo mi bono a algún inversor después de todos los pagos de cupones que se hicieron, el comprador puede transferirlo afuera y venderlo a otro con los cupones adentro. El que lo adquiere lo hace con todos los cupones impagos (a un precio mayor que el local) y entonces hay dos tenedores con idénticos derechos", explicó un agente de Bolsa. "A alguno tendrán que defraudar", completó. La solución que esperan: el diseño de algún mecanismo de pago los bonistas que anule cualquier resquicio legal que pueda exponga a la Argentina a nuevos riesgos, después de 12 años de default y litigios judiciales.

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