24 de diciembre 2009 - 00:00

Dueño de Air Comet, casi tan gracioso como G. Marx

Gerardo Díaz Ferrán, dueño de Air Comet, que quebró y dejó en tierra a 7.000 pasajeros. Hoy llegan 388 argentinos que estaban varados en Barajas.
Gerardo Díaz Ferrán, dueño de Air Comet, que quebró y dejó en tierra a 7.000 pasajeros. Hoy llegan 388 argentinos que estaban varados en Barajas.
«Nunca sería socio de un club que me aceptara a mí como miembro». La célebre frase de Groucho Marx fue parafraseada ayer por Gerardo Díaz Ferrán, uno de los dos dueños de la fallida Air Comet, al afirmar que «nunca habría elegido» a su propia empresa para volar. Lamentablemente para los más de 7.000 damnificados por su cierre, su confesión llega demasiado tarde.

En una confesión cuyo candor no la hace menos irritante, Díaz Ferrán -que es además presidente de la central empresarial española CEOE y comparte la propiedad de la desaparecida aerolínea y del grupo turístico Marsans con Gerardo Pascual- dijo en conferencia de prensa: «Si hubiese visto esta situación desde fuera, no hubiese elegido a Air Comet para volar». Se refería a la ola de huelgas de su personal, provocadas a su vez por la falta de pago de salarios que en algunos casos llega a los seis meses.

La empresa despidió ayer a sus casi 700 empleados, luego de presentar un denominado «expediente de regulación de empleo» (ERE) para todo su personal, que venía realizando paros desde principios de mes reclamando que se les abonaran los sueldos atrasados. En lo que pareció otra humorada, Díaz Ferrán estimó el atraso en «no más de 80.000 euros».

El presidente de Air Comet -que también lo fue de Aerolíneas Argentinas en algún momento de la gestión de Marsans- aseguró contra toda evidencia que la aerolínea «es una empresa bien gestionada, pero que por falta de crédito y por la sentencia de un juez se ha visto obligada a cerrar».

Díaz Ferrán se declaró «sorprendido» por la decisión del juez británico que prohibió volar a Air Comet, en respuesta a una demanda judicial presentada por el banco alemán Nord Bank, con el que tenía una deuda por un crédito de u$s 25 millones para el alquiler de los aviones de su flota.

Lo llamativo es que, al menos hasta ayer, ningún miembro del Gobierno de los Kirchner haya salido a «pegarle» a Díaz Ferrán/Pascual, y volver a «vender» la idea de que su decisión de confiscar Aerolíneas-Austral había sido la correcta. Quizás ese llamativo silencio se deba a que Marsans mantiene un multimillonario juicio en el CIADI contra el Estado argentino, justamente por la confiscación de sus activos en el país.

La pérdida de Aerolíneas Argentinas y Austral suele ser citada por los voceros de Marsans como uno de los factores centrales para la caída en picada de Air Comet. A esto se suma la baja en viajes provocada por la crisis global.

Díaz Ferrán reconoció ayer que la empresa tenía problemas para pagar el «leasing» de los aviones de su flota y el combustible, pero insistió en que la compañía era viable. Por eso, agregó, el pasado 1 de diciembre habían acordado la venta de Air Comet al grupo holandés Air Transport, del empresario Arnold Leonora; en esa ocasión Leonora había asumido el compromiso de pagar un adelanto de 90 millones de euros, que debió depositar el domingo pasado; como no lo hizo, Air Comet no le pudo pagar a Nord Bank y el magistrado londinense decretó su quiebra.

En tanto, 388 argentinos que habían quedado varados en Madrid por el cierre de Air Comet partieron ayer hacia Buenos Aires en un servicio especial de Iberia fletado por el Gobierno español. El vuelo está previsto que arribe hoy a las 4:30 en Ezeiza. Dado que lo que empieza mal termina igual, la aeronave partió con un atraso de más de una hora desde Barajas, como para darles a los sufridos pasajeros un toque final de incomodidad. Muchos de esos viajeros, además, ya traían su propio sufrimiento: eran parte del contingente de hinchas de Estudiantes de La Plata que habían ido a Abu Dabi a presenciar la final del torneo mundial de clubes, que su equipo perdió contra el Barcelona. Entre esos pasajeros también está el ex arquero Hugo Gatti.

Además del vuelo con los argentinos, otra nave de Iberia tenía que partir anoche hacia Lima y un tercero a Bogotá lo hará hoy.

Dejá tu comentario