Duque disparó contra las FARC y Venezuela al asumir en Colombia

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El mandatario deberá enfrentar la multiplicación del narcotráfico y la crisis con el Gobierno del país vecino, al que calificó de “dictadura”.

Bogotá - El nuevo presidente de Colombia, Iván Duque, anunció ayer que hará correcciones del acuerdo de paz con las FARC y que evaluará la negociación que se lleva a cabo en La Habana con el ELN, al mismo tiempo que endureció su retórica contra Venezuela.

El político de derecha, que reemplazó al ganador del Premio Nobel Juan Manuel Santos, enfrenta los desafíos de ajustar el acuerdo con la desmovilizada guerrilla, combatir el narcotráfico, la violencia, la corrupción y reducir las brechas sociales mejorando la cobertura de educación y salud.

"Quiero gobernar a Colombia con valores y principios inquebrantables, superando las divisiones de izquierda y derecha. Quiero gobernar a Colombia con el espíritu de construir, nunca de destruir", afirmó Duque después de jurar y recibir la banda presidencial.

Colombia se enfrenta a los desafíos de una economía que sigue débil: la nueva ola de bandas criminales se dedica al narcotráfico y a la minería ilegal ocupando territorios desalojados por las FARC y a cobijar a más de 870.000 inmigrantes venezolanos que llegaron en busca de comida y trabajo.

Duque, exsenador del partido Centro Democrático, quiere hacer ajustes a un acuerdo de paz con la desmovilizada guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para impedir el narcotráfico sea un delito amnistiable y obligar a que los antiguos comandantes rebeldes respondan ante la Justicia antes de ocupar cargos políticos.

"Desplegaremos correctivos para asegurar a las víctimas verdad, justicia proporcional, reparación y no repetición. También corregiremos fallas estructurales que se hicieron evidentes en la implementación", afirmó Duque ante 10 presidentes latinoamericanos invitados, entre los que se encontraba el argentino Mauricio Macri, en un acto en la Plaza de Bolívar de Bogotá, en medio de fuertes medidas de seguridad.

El presidente, de 42 años, reiteró que buscará "soluciones y no agresiones". El pacto de paz firmado en 2016 puso fin a la participación de las FARC en más de cinco décadas de un violento conflicto que dejó más de 260.000 muertos, mientras que más de 12.000 integrantes de la exguerrilla, incluidos unos 6.000 combatientes, entregaron sus armas a la ONU y conformaron un partido político.

La conservadora sociedad colombiana está dividida entre quienes respaldan que los antiguos líderes de las FARC participen en política, con los 10 escaños en el Congreso que les entregó el acuerdo de paz, y los que se oponen y exigen que paguen primero con privación de la libertad por sus crímenes.

Casado y padre de tres hijos, ha prometido impulsar a través de reducciones de impuestos a las empresas y un apoyo a las industrias extractivas del petróleo y el carbón, los principales productos generadores de recursos por exportaciones.



La economía con un Producto Bruto Interno (PBI) de 315.000 millones de dólares crecerá un 2,7% este año, de acuerdo con el Gobierno saliente. Algunos expresaron su preocupación de que los recortes de impuestos propuestos puedan empeorar la situación fiscal.

Duque tendrá que impulsar cambios impopulares, incluyendo una revisión de las pensiones que le permita al país preservar el grado de inversión.

En cuanto a la política internacional Duque, afirmó que "rechazará cualquier forma de dictadura en el continente", en una advertencia velada al Gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela, al que se ha referido en el pasado en esos términos. Sin mencionar directamente a su par, Duque aseguró que buscará "que en defensa de los valores democráticos nosotros rechazaremos cualquier forma de dictadura en el continente americano, y la denunciaremos".

Sus comentarios se producen luego que Caracas denunciara a Santos, el presidente saliente, como responsable del intento de atentado contra Maduro en un desfile militar. Algo que fue desmentido por las autoridades colombianas.

Además de recuperar la seguridad en las ciudades, el presidente prometió mano dura contra las bandas criminales dedicadas al narcotráfico, las disidencias de las FARC y la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), responsable de frecuentes ataques contra los oleoductos del país.

Duque, el presidente más joven en la historia reciente del país, anunció que durante los primeros 30 días de su Gobierno evaluará la continuidad de una negociación de paz que mantenía el anterior gobierno con el ELN en Cuba.

"Quiero dejar claro que un proceso creíble debe cimentarse en el cese total de acciones criminales, con estricta supervisión internacional, y tiempos definidos. Queremos avanzar pero el pueblo colombiano no tolerará que la violencia sea legitimada como medio de presión al Estado", advirtió.

Agencias Reuters y DPA,

y Ámbito Financiero

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