La misma «bacteria» que está instalada desde 2001, y que corroe cada vez más los resultados, se manifiesta en ella como en otras colegas del sector.
Y al llegar a los nueve meses, retrocede de resultados genuinos de años anteriores del quinquenio para quedar con el saldo del pasado setiembre, siendo lo más modesto en sus cifras « operativas».
Primer paso fundamental, que habilitó una línea final inscripta en la misma incómodaposición: lo más bajo de recientes cinco años.
Pasado a números, desde los $ 32 millones obtenidos en 2008, la compañía descendió a solamente $ 23 millones provenientes de su actividad habitual.
Y en la línea definitiva, después de impuestos, quedó atesorando $ 14,5 millones de utilidad para nueve meses de labor (y habiendo ya pasado por la zona estacional más alta, del invierno).
La sociedad menciona que la merma «operativa» -de más del 28%- resulta significativa.
Pero, al mismo tiempo, recalca un dato extendido considerado desde el congelamiento tarifario, que ya lleva una década, la merma de resultados llega a un 71%. Porcentual como para alarmar hondamente.
Viene a favor un muy buen juego de «ratios» de estructura, donde se ve a Ecogas cómoda en lo económico y sin ningún tipo de dilema financiero.
El problema es la erosión permanente, con costos y gastos que se elevan comiendo margen directo y un cuadro de ingresos, que se ha quedado paralizado en el tiempo.
Menudo problema.


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