En declaraciones tras su tercera reunión del día con el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Mohamad Javad Zarif, el jefe de la diplomacia estadounidense dijo que lograron un "genuino avance" en las negociaciones en los últimos días, pero que aún quedan "varios de los temas más difíciles".
"Si las decisiones difíciles se toman en el próximo par de días, con rapidez, podríamos tener un acuerdo esta semana, pero si no se toman, no lo lograremos", reconoció Kerry en las vísperas de que finalice el período de extensión del diálogo, el martes 7. "Ya es hora de ver si somos o no somos capaces de llegar a un acuerdo", insistió.
"Si bien nunca estuvimos tan cerca, a esta altura, esta negociación puede ir en un sentido o en otro", advirtió no obstante el secretario de Estado.
Los ministros de Relaciones Exteriores de Reino Unido, China, Francia, Alemania y Rusia comenzaron a llegar ayer por la noche a Viena para sumarse a las conversaciones contra reloj.
"Todas las cartas están sobre la mesa. La cuestión principal es saber si los iraníes aceptan asumir compromisos claros", destacó por su parte el canciller francés, Laurent Fabius, recordando que solamente quedan "72 horas de negociaciones".
"El momento llegó, consideró Federica Mogherini, jefa de la diplomacia europea. "Estamos muy cercanos" a un acuerdo, juzgó. "Ahora habrá que ver si la voluntad política se traduce en decisiones" en este plano, matizó.
Tras meses de intensas negociaciones, expertos y diplomáticos trabajan día y noche sobre la base de un "texto de 20 páginas con cinco anexos, lo que totaliza entre 70 y 80 páginas", según Abas Araghchi, uno de los principales negociadores iraníes. El objetivo es presentar a los ministros un proyecto lo más preciso y consensual posible, con el fin de que los políticos tomen las últimas decisiones cuanto antes.
Un eventual acuerdo impedirá que el programa iraní tenga una dimensión militar, a cambio de que se levanten las sanciones internacionales que afectan a Irán. Sin embargo, Israel se opone apasionadamente a ello y considera que le allanará a Teherán el camino para construir "la bomba".
Los iraníes reclaman un levantamiento rápido y global de estas últimas, mientras que el grupo 5+1 (Estados Unidos, Rusia, Reino Unido, Francia, China y Alemania) aboga por un proceso progresivo y reversible en caso de violación del acuerdo.
Según una nueva ley, si el Congreso estadounidense recibe el texto de acuerdo antes del 9 de julio, tendrá 30 días para pronunciarse, pero más allá de esa fecha dispondrá de 60 días para examinarlo.
| Agencias Reuters, AFP, EFE, DPA y ANSA |


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