4 de septiembre 2009 - 00:00

EE.UU.: ya casi ningún estudio edita clásicos

Aunque las ventas de DVD están en baja, sobre todo en el Hemisferio Norte, los estrenos tienen asegurada su continuidad por unos años más. El caso es totalmente distinto cuando hablamos de los denominados «clásicos», que la mayoría de los estudios han decidido dejar de editar. Según la industria, incluso si no hubiera recesión, el cierre de varios comercios dedicados a la venta de DVD hubiera igualmente precipitado el fenómeno, ya que los estudios los utilizaban como verdaderos «depósitos» de sus títulos de catálogo. Además, las grandes cadenas que sobreviven, como Wal-Mart o Best Buy, consideran que el cine clásico es un nicho, y por eso también han decidido dejar de almacenarlos en sus depósitos.

Este material es también más vulnerable, porque los costos de restauración se han elevado mucho mientras la cantidad de interesados sigue disminuyendo, y pese a que la industria sigue esperanzada en el eventual despegue del Blu-ray, en ese formato se repite el fenómeno, lo que complica aún más el futuro del seg

En los años dorados del DVD, cuando se vendían millones de discos, y el crecimiento parecía infinito, los estudios se dedicaron a editar casi cualquier cosa antigua bajo la denominación de «clásico», picardía que ahora estarían pagando con la desconfianza que campea entre los consumidores y las cadenas de venta de películas.

Como ya hemos comentado en esta columna, Warner Bros. lanzó hace poco un servicio de grabación de clásicos on demand, aunque estos films no tendrían ningún tipo de restauración especial, ergo, la calidad es variable. La situación en el Norte va a repercutir seguramente en la periferia, donde la oferta es aún menor, pero lo más triste es que, como ocurre siempre, los bienes culturales, para perdurar, deben ser económicamente viables, y cualquier afán ajeno a quienes se protegen en las leyes de derechos de autor -que, además, han explotado esos productos por décadas y en todas las formas posibles-, será invariablemente calificado como «piratería».

Horacio Moreno

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