Efecto inflación: precios varían más del 50% según los barrios

Edición Impresa

Hay casos insólitos: un producto tiene diferencia del 15% en dos comercios de la misma cuadra

Cuidar el bolsillo es hoy una tarea de investigación si se tiene en cuenta que los precios de los alimentos varían por barrio y hasta por cuadra. En tiempos de inflación, saber cuánto cuestan productos como los alimentos puede ser una utopía.

Según un relevamiento realizado por Ámbito Financiero en diferentes supermercados de barrio y almacenes, los precios de los productos, de la misma marca, varían entre un 7% y un 57%.

La disparidad de precios sorprende. Pero los alimentos más caros no siempre se concentran en los barrios de mayor poder adquisitivo, como podría pensarse. Al comparar supermercados en Balvanera, San Telmo, Caballito, Belgrano y Palermo, se evidencia que la diferencia de precios es totalmente aleatoria.

¿Entonces, cuánto sale, por ejemplo, un alimento tan común para los argentinos como son los fideos? Un paquete de 500 gramos puede conseguirse en Palermo a $ 10,25, un 26,85% menos que en el barrio de San Telmo, donde se los vende a $ 13.

La variación que más llama la atención es la de la yerba, un producto que dio para hablar cuando hace unos meses su precio se disparó entre un 50% y un 100%. Pero cinco meses después, y ya normalizada aquella situación que derivó en la falta de la infusión en los supermercados, igual se vislumbra una diferencia de un 57% según los barrios. La yerba, el elixir de los argentinos, vuelve a evidenciar la disparidad de precios entre Palermo y San Telmo. Mientras que en el primero un paquete de 500 gramos se consigue a $ 7,29, en el barrio más colonial de Buenos Aires se vende a $ 11,50.

Sin embargo, en el caso del aceite de maíz, el relevamiento arroja una situación totalmente diferente de la de los fideos y la yerba. En Balvanera el litro de aceite resulta ser más caro en comparación con otros barrios: $ 19 contra los $ 16 de San Telmo y Belgrano. Aunque en este último barrio también hay excepciones. El aceite de maíz a $ 16 se consigue en un supermercado ubicado en Echeverría al 2800. Pero, en un comercio de al lado, el mismo producto se vende a $ 18,50, es decir, un 15% más caro. De esta manera, sorprende cómo los precios varían hasta por cuadra, por lo que el comprador debe hacer un trabajo con lupa para ver qué le conviene.

En líneas generales, ningún barrio se corona por tener los precios más bajos o más altos. La realidad es que en los cinco barrios relevados pocos precios coinciden, situación que se agarra fuertemente de la oferta y la demanda.

En un contexto de desaceleración, la noticia más alegre se la lleva el azúcar, en la que la variación entre los cinco barrios se basa tan sólo en un 7%, lo cual implica una diferencia de algunos centavos. Sin embargo, son pocos los productos que están en esta misma situación.

Además, desde hace ya unos días rige el nuevo aumento autorizado por la Secretaría de Comercio Interior para algunos productos de consumo masivo, selectivos y premium. Esta suba de precios implicó que algunas marcas hayan aumentado sus productos en los últimos días entre un 2% y un 9%.

Dejá tu comentario