14 de enero 2011 - 00:00

Efecto La Niña: prevén caída del 15% en cosecha de soja

La sequía avanza, y las previsiones meteorológicas para los próximos días hablan de precipitaciones insuficientes.
La sequía avanza, y las previsiones meteorológicas para los próximos días hablan de precipitaciones insuficientes.
Los efectos de la sequía ocasionados por el fenómeno climático denominado La Niña en la producción de soja, el principal cultivo y exportación de la Argentina, ya se reflejan en un importante recorte en la estimación de la cosecha: una caída del 15% respecto de la campaña anterior. La Bolsa de Cereales de Buenos Aires realizó ayer la primera proyección de la actual campaña, en línea con lo que evalúan los mercados, que en los últimos días hicieron subir fuertemente el precio de la oleaginosa.

En el ciclo 2009-2010 se recolectaron 55 millones de toneladas de soja, por lo que la caída en la producción rondará los 8 millones de toneladas, que a valor actual representará una caída de ingresos por unos u$s 3.000 millones, teniendo en cuenta que la tonelada de soja ronda los u$s 355 en Rosario.

Según el Panorama Agrícola Semanal (PAS) de la Bolsa de Cereales porteña, la estimación de superficie de siembra de soja se mantiene en 18,5 millones de hectáreas, de lo que se cubrió ya un 92% de las hectáreas estimadas. La superficie aún pendiente se concentra mayoritariamente en las provincias norteñas que integran las regiones NOA y NEA.

El analista de granos Ricardo Baccarín dijo ayer a este diario que el informe «está asumiendo un área de siembra que se va a cumplir, pero me parece que está en línea con lo que el mercado está pensando. Es atinado y prudente».

«La condición de estos cuadros es variable y se encuentra estrechamente relacionada con la oferta hídrica inicial, y con las precipitaciones registradas durante los primeros estadios del cultivo», se dijo en el informe.

En tanto, las perspectivas climáticas previstas para los próximos días auguran el ingreso de vientos del sector norte que provocarán precipitaciones de variable intensidad, acompañadas por altas temperaturas, lo cual motivará que gran parte de estas lluvias se evapore rápidamente. Es probable que sólo Entre Ríos y el sur de la zona núcleo productiva reciban un alivio efectivo.

Por el contrario, el norte y el oeste de la zona núcleo correrán el riesgo de recibir precipitaciones insuficientes para compensar el déficit existente.

«Bajo este escenario la producción nacional de soja prevista para la campaña en curso alcanzaría tentativamente unos 47 millones de toneladas, con un recorte próximo a los 15 puntos porcentuales en comparación con la campaña previa, debido fundamentalmente a los menores rendimientos que se perfilan, comparativamente con los de la zafra precedente», explicó el PAS.

Mientras, la ausencia de lluvias sobre el núcleo productivo y gran parte de su periferia inmediata agrava la condición del maíz y sus perspectivas de cosecha.

Perspectivas

Precipitaciones de moderada a abundante intensidad se registraron únicamente en sectores de las regiones NOA, NEA, centro-norte de Santa Fe, La Pampa y sudeste de Buenos Aires. Sobre el resto del área agrícola no se registraron aportes o sólo fueron de baja intensidad.

«Al presente informe se mantienen las perspectivas de alcanzar un volumen final de 20.350.000 toneladas para la campaña en curso; no obstante, esta estimación inicial podría sufrir recortes durante las próximas semanas de continuar deteriorándose el estado de los cuadros ubicados sobre el núcleo y su periferia», sostuvo el informe, mientras se agregó que fue sembrado el 91,2% del área prevista de maíz.

La perspectiva climática del especialista Eduardo Sierra hasta el 20 de enero prevé un alivio parcial de la zona núcleo sojera debido a las altas temperaturas seguidas de lluvias, que finalizarán con un marcado descenso térmico.

No obstante, las lluvias de los últimos días fueron escasas sobre la zona núcleo sur (norte de Buenos Aires), muy escasas sobre la zona núcleo norte (este de Entre Ríos, centro y sur de Santa Fe y el este de Córdoba), insuficientes sobre la zona marginal nordeste (norte de Santa Fe) y muy escasas sobre la zona marginal oriental (centro y este de Entre Ríos).

«Esto dejó aproximadamente a la mitad del área sojera argentina en condiciones de estrés hídrico que, de no producirse prontas y abundantes precipitaciones, podría causar un considerable impacto productivo», señaló Sierra.

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