6 de octubre 2014 - 00:00

Eggo: buenas ventas y quejas de artistas

Milo Lockett se quejó públicamente, en el curso de la feria de arte Eggo, de las trabas aduaneras para las obras de arte.
Milo Lockett se quejó públicamente, en el curso de la feria de arte Eggo, de las trabas aduaneras para las obras de arte.
 A pesar de la lluvia de ayer, numeroso público recorrió los stands de Eggo, la feria de arte contemporáneo que cierra hoy en el Centro Cultural Recoleta. Y, contrariamente a los vaticinios de algunos pesimistas, hubo un buen promedio de ventas en la mayoría de los expositores. Hasta ayer, el record de venta de la feria, 9 obras, lo tenía Pedro Cuevas, artista argentino radicado en Barcelona, que expuso en el stand de la Galería Cataldo. A este resultado contribuyó el interés por adquirir obras de coleccionistas y galeristas extranjeros, en particular de Chile, Brasil, Perú y Uruguay, aunque también llegaron desde Estados Unidos y Dubai. Sin embargo, las trabas que complican el ingreso o la exportación de cualquier productos, incluidas las obras de arte, ensombrecen un panorama prometedor para las industrias culturales argentinas.

En un concierto de quejas de galeristas y creadores, se destacó el conocido artista Milo Lockett. "Tuve en mi stand a dos coleccionistas de Dubai dispuestos a comprar una cantidad interesante de trabajos míos pero por culpa de los interminables trámites que exigen para sacarlas del país, la operación todavía está en suspenso", declaró. "Esto es una rutina que perjudica la proyección de nuestro arte en el exterior. He tenido que postergar exposiciones en Brasil por esta razón", remató el artista. Al margen de estos tropiezos, la tercera edición de Eggo marca una interesante evolución que acerca al comprador menos experimentado, y menos pudiente, con obras que arrancan en un precio de $1.000.

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