En un informe publicado a tan sólo unos días del segundo aniversario del derrocamiento del presidente islamista Mohamed Mursi, la ONG, con sede en Londres, afirmó que el Gobierno del presidente Abdelfatah al Sisi busca "acabar radicalmente con toda futura amenaza a su autoridad".
"Las manifestaciones masivas fueron reemplazadas por detenciones masivas" y "jóvenes militantes se pudren detrás de los barrotes, testigos de cómo el Estado se convirtió en un Estado muy represivo", apuntó AI. "Existe un silencio de los Estados, de los dirigentes del mundo y del Consejo de los Derechos Humanos de la ONU", agregó.
Amnistía habló de "más de 41.000 personas detenidas, inculpadas de crímenes o condenadas después de procesos injustos". Además, a mediados de mayo de 2015 se llevó a cabo una ola de arrestos con al menos 160 personas en estado de "desaparición forzosa".
Ayer, en tanto, Al Sisi prometió que en los próximos días se tomarán medidas para acelerar los juicios contra presuntos terroristas, después de que el fiscal general muriera el lunes en un atentado.
"No pasaremos cinco o seis años procesando a las personas que nos asesinan", declaró en el funeral de Hisham Barakat.
El fiscal fue el responsable de llevar ante la Justicia a miles de simpatizantes de la Hermandad Musulmana, el partido de Mursi, cientos de los cuales fueron condenados a muerte, al igual que el derrocado mandatario.
| Agencias AFP y EFE |


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