El 25 de octubre pasado, Bolivia y la Argentina se ejercitaron en la lucha conjunta contra el narcotráfico y otros delitos transnacionales mediante las maniobras Árbol I, con operaciones de control aéreo que se desarrollaron en Tarija.
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El ministro de Defensa de Bolivia, Reymi Ferreira, dijo que "Argentina tiene reportes de que cada quince días, entre a 10 a 15 aeronaves transitan de forma furtiva en la frontera entre ambos países".
Según el ministro, esas aeronaves "están media hora, o una hora en territorio de Argentina y luego vuelven", lo que hace sospechar que se trata de actividades ilícitas, como el transporte de droga o el contrabando, por lo que ambos países necesitan "ejercitar" sus potencialidades para combatir estos delitos.
La operación también contempló la detección de vuelos ilícitos y la identificación de las aeronaves, para luego obligarlas a descender.
Se diría que esas maniobras podrían incluirse en el futuro personal de Gendarmería, en orden a actuar de manera interagencial, como reza la misión de Seguridad de Fronteras.