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El accidente quebró paz PRO-K
Mauricio Macri - Julio De Vido
En el macrismo creen que el jefe porteño esperaba que el Gobierno avanzara en un gesto de cordialidad más contundente, después de su reelección y del triunfo de Cristina de Kirchner en las primarias, convocándolo a una cita de acuerdos sobre la Ciudad, y que la falta de comunicación reavivó el fuego en el dirigente del PRO.
«El soterramiento del Sarmiento es una obra pendiente de la Nación», empezó Macri y pidió «evitar el despilfarro». «Mezquino y soberbio», le contestó De Vido.
«No puede ser que hayan pasado tantos años y han prometido obras que no se han cumplido», siguió Macri, para referirse a las obras anunciadas varias veces desde 2006 y que recién comienzan este año.
«Hay que resolver las obras centrales y evitar que los recursos públicos caigan en despilfarro», destacó el jefe porteño, y que «nosotros vamos a hacer todas las obras que podamos, pero el soterramiento del Sarmiento es una obra pendiente de Nación».
Para más, Macri amplió con que «cuando uno gasta en cosas artificiales, que muchas veces tienen que ver con clientelismos, no genera ningún valor. Hay que gastar para resolver los problemas de la gente». También Macri terció en otra polémica propia. Se refirió a los amparos a los que había aludido Montenegro que frenaron la construcción de los túneles llamados «sapitos». Pero ya le habían replicado la legisladora K María José Lubertino y el defensor del pueblo, sobre que ninguna de esas obras estaba prevista para el Sarmiento. «Además, ninguno de esos túneles anula pasos a nivel y están diseñados solamente para automóviles, no pueden pasar colectivos por allí», explicó la diputada.
«Los pasos a nivel son una fuente de peligro hace años y hay mucha política en los amparos», aseguró el mandatario porteño.
De Vido, al salir al cruce, dijo que le «dolieron mucho esas declaraciones, no se puede actuar con tanta mezquindad». «Lamentablemente, el excelente trabajo que hizo todo su personal involucrado en el siniestro se ve empañado por estas declaraciones soberbias», criticó el ministro y disparó con una catarata de reproches. Además de explicar que las obras de soterramiento demandarán más de u$s 17.000 millones y que ya están iniciadas, De Vido habló de los «más de $ 7.000 millones anuales con que la Nación subsidia los servicios públicos de la Capital Federal» y que «las tarifas de electricidad, gas o agua que pagan los porteños, así como los boletos de subtes y colectivos, reciben subsidios. ¿Será eso también un despilfarro para el señor jefe de Gobierno?».
Finalmente, el ministro consideró que «resulta paradójico que quien tomó deuda para construir subtes y no hizo un solo kilómetro, porque se gastó la plata en otra cosa, hable de despilfarro» y que «la única obra de subte en marcha en la Ciudad son las tres nuevas estaciones de la línea E que está llevando adelante el Gobierno nacional».

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