17 de diciembre 2010 - 00:00

El Banco Nación revela su valiosa colección de arte

Retrato de Carlos Pellegrini, fundador del Banco de la Nación Argentina, pintado por el español Joaquín Sorolla, una de las 400 obras que conforman la colección de la entidad.
Retrato de Carlos Pellegrini, fundador del Banco de la Nación Argentina, pintado por el español Joaquín Sorolla, una de las 400 obras que conforman la colección de la entidad.
El Banco Nación posee un patrimonio de alrededor de 400 obras entre pinturas, dibujos, grabados y esculturas. Un panorama ecléctico, debido a la manera en la que las obras se fueron incorporando, desde 1910, tanto por encargos, compras directas a los artistas, subastas y donaciones. Las obras se encuentran en la Casa Central aunque no al alcance del público que diariamente transita por la imponente arquitectura de Alejandro Bustillo.

El objetivo de la muestra de una selección de relevantes obras que se exhibe en el Centro Cultural Borges hasta el 16 de enero de 2011 es adherirse al Bicentenario y también dar a conocer y valorar una colección que ha estado reservada al ámbito privado.

El recorrido comienza con el núcleo de pinturas, grabados y fotografías históricas «El Banco y Buenos Aires»: retratos de época de los presidentes de la institución entre los que se destaca el de su fundador, Carlos Pellegrini, durante su presidencia tras la crisis de 1890. Fue pintado por el español Joaquín Sorolla y Bastida en 1904, dos años antes de la muerte de Pellegrini, Aunque Sorolla nunca estuvo en Buenos Aires, era un artista admirado y exitoso. Su retrato, quizás originado en una foto, dista mucho de las obras luminosas que lo caracterizaban. Pellegrini posa con expresión severa y los tonos oscuros de su vestimenta contrastan con los dorados del mobiliario.

Otros artistas extranjeros como Solomon J. Solomon, Julio Vila y Prades, Raimundo Madrazo o León Bonnat, retrataron por encargo a diferentes presidentes y como lo señala Laura Malosetti Costa en su texto, los artistas nacionales de la belle époque no fueron tenidos en cuenta para los encargos oficiales.

Posteriormente, y como lo evidencia parte de la colección presentada, hubo un cambio de criterio. Están los paisajes urbanos como «La Boca» (1940) de José Desiderio Rosso (1940); un puerto de Oscar Vaz (1940); aguafuertes coloreadas de Quinquela Martín de 1971; «Terrazas de Barracas» (1977) de Ernesto Farina, y obras de 1975 de Antonio Seguí correspondientes a paisajes suburbanos de Río Cuarto.

Los paisajes rurales comprenden a Eduardo Sívori; un paisaje luminoso de Walter de Navazio; Jorge Larco y su manera exquisita de abordar la acuarela; «Bosques Verdes», una obra más cercana en el tiempo, 1980, de Josefina Robirosa. Obras de Lino Enea Spilimbergo, «Paisaje de San Juan» (1924) y «Unquillo» (1960), que marcan la distancia en su visión del paisaje; Leonidas Gambartes, Luis Seoane, Rómulo Macció, Ernesto Deira, corresponden al período de la figuración crítica iniciada en los 50 y 60.

Hay diferentes visiones de la abstracción geométrica representadas por Ary Brizzi, Leopoldo Torres Agüero, Pérez Celis, Mario Agatiello. Se destacan asimismo, obras de Fader, Malanca, Roberto Rossi, Teresio Fara, Battle Planas, Butler, Presas.

También se exhiben los Premios Adquisición del Salón instituido por la Fundación Banco de la Nación Argentina a partir del año 2000 que convocó jurados y cuyos premios apuntan a vincularla con la escena artística contemporánea. Recordamos la polémica desatada por el Primer Premio año 2000 que recayó en Jorge Macchi cuya obra conceptual se ha consolidado internacionalmente. «Goteras-687-9124», un aviso de barrio , escrito con tiza, iluminado, que expresa la publicidad de los pobres. En 2001, León Ferrari con su collage de flores, bichos, aviones y helicópteros, ganó el Primer Premio. Nuevamente el espíritu trasgresor y contestatario con una obra que escondía tras sus coloridas flores, un mundo violento que finalmente estalló, germen de lo que ahora sucede a 9 años de otros graves sucesos. El último ganador en 2008 Felipe Pino, un artista que como Menza (primer premio 2006), continúa e intensifica su labor pictórica sin ceder a las modas.

Esculturas de Aimé Millet (c. 1888), Alicia Penalba y Pablo Curatella Manes completan esta exposición en la que actuaron como curadores Roxana Olivieri, encargada del relevamiento de las obras, y Gabriel Miremont, de su montaje.

Un catálogo editado por la Fundación con las ilustraciones correspondientes así como textos aclaratorios, acompaña esta «salida a la calle» de una valiosa colección.

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