10 de marzo 2010 - 00:00

El Borges “gaúcho” abre homenaje a Mercedes Sosa

Luiz C. Borges: «Cuando hago chamamé muchos creen que soy correntino. Pero si hiciera tango, todos sabrían que soy brasileño».
Luiz C. Borges: «Cuando hago chamamé muchos creen que soy correntino. Pero si hiciera tango, todos sabrían que soy brasileño».
En un homenaje a la Negra Sosa, junto a Vitor Ramil y Liliana Herrero, el acordeonista brasileño Luiz Carlos Borges abrirá una nueva edición del festival «Porto Alegre en Buenos Aires» que, auspiciado por los gobiernos de ambas ciudades, sucederá en diversas sedes porteñas (el teatro 25 de Mayo, el Café Vinilo, el Centro Cultural San Martín) entre hoy y el domingo 14. El grupo Papas da lingua, Geraldo Flach, Renata Adegas, Andrea Cavalheiro y el trío Chico, Raúl Ellwanger, Adriana Deffenti, Nelson Coelho de Castro, Arthur de Faría y el quinteto jazzero Delicatessen serán algunos de los artistas que vendrán desde Brasil. A ellos se sumarán, siempre en conciertos compartidos, los argentinos Carlos Moscardini, Esteban Morgado, Cuatro vientos, Dolores Solá, Fernando Galimany, Gabriel Rivano y Felipe Catto, entre otros. El concierto de apertura de esta noche en el teatro 25 de Mayo de Colegiales volverá a poner a Borges muy cerca de Mercedes Sosa. «La conocí en 1983» -dice en el diálogo con este diario- «una vez que la contraté para un festival que se hacía en mi ciudad, Santa Rosa, que se llamaba Musicanto sudamericano. Yo era el productor. Me contacté con Fabián, su hijo, a través de Raúl Barboza, de quien ya era amigo. Vine a Buenos Aires para arreglar todo. Actuó allá. Y al despedirnos en el aeropuerto, Raulito le contó a Mercedes que yo además de ser el productor del festival era músico. Evidentemente, no se olvidó porque tiempo después, estando ella actuando en Porto Alegre, me llamó para invitarme a su escenario. Desde ese momento, nuestra relación pasó a ser de una profunda amistad. Me invitó a ser parte estable de su banda, aunque yo decliné ese honor porque preferí jugarme a mi desarrollo solista, algo que ella festejó finalmente. Me abrió mil puertas en Europa. Y es hoy todavía que me parece increíble haber contado tanto con su cariño».

Pero Borges, «gaúcho» del sur del estadio de Río Grande do Sul, parece confirmar aquel dicho que dice que la suya es la región más argentina de Brasil, y que otros consideran la provincia más brasileña de Argentina. Su relación con la música y los músicos argentinos es larga y muy cercana.

Luiz Carlos Borges: Hay mucha proximidad cultural entre nosotros. Hay una cercanía que no sólo tiene que ver con Corrientes, Misiones o Entre Ríos, sino con todo el país. Para algunos compatriotas míos quizá sea chocante lo que digo, pero si yo pienso en viajar a una gran ciudad, prefiero Buenos Aires a San Pablo, aunque la distancia es parecida. Aquí hay mejor carne y mejor vino, es más tranquilo, me encanta hablar español. Y en lo personal, yo escucho al Dúo Salteño permanentemente y de toda la vida, conozco todo el folklore y por supuesto conozco el tango aunque no me le atrevo públicamente. Con el tango se me nota que soy brasileño; con el chamamé creo que cualquiera podría pensar que soy correntino. Es que desde hace tiempo estoy cerca de Barboza, de Antonio Tarragó Ros, del Chango Spasiuk, de los hermanos Rudy y Nini Flores.

Periodista: No parece casual entonces que su último disco haya sido grabado en nuestro país y con muchos argentinos como invitados.

L.C.B.: Por supuesto. Ahí están muchos de mis amigos, Liliana Herrero, Julio Lacarra, Raúl Carnota, Barboza, Antonito, Mónica Abraham, Oscar Alem, Juan Falú, Teresa Parodi, Omar Moreno Palacios, los Flores, la querida Mercedes y otros más. Y la verdad es que me da mucho orgullo poder haber hecho este disco aquí, con estos compañeros argentinos. Fíjese que el CD todavía no fue editado en Brasil.

P.: Visto desde la Argentina, la música brasileña, al menos los géneros más popularizados como el samba o la bossa nova, parece tener una proyección mayor que nuestro folklore. ¿Por qué elige entonces este repertorio?

L.C.B.: En principio porque es natural para mí; por esa cercanía cultural de la que le hablaba. Pero además, y los argentinos no se dan cuenta de eso, la música argentina tiene un swing tremendo. Hay una cosa en la conjunción de melodía, ritmo y texto con el modo de expresarlo que no se encuentra en la música más conocida de Brasil, salvo que estemos hablando de los más grandes artistas.

P.: Usted nació en Santa Rosa, que es una ciudad más pequeña y más rural, y hace tiempo que vive en Porto Alegre, que es una ciudad populosa. ¿Se ha hecho más urbano en ese recorrido?

L.C.B.: Mi afinidad personal más inmediata sigue siendo con el folklore, tanto de Argentina como del sur de Brasil. Pero a lo largo de mi vida, he tocado con rockeros, con baladistas, con sambistas, con choristas. Me gusta integrarme a diferentes estilos e investigar en aquello que no está inmediatamente más cercano a mí.

Entrevista de Ricardo Salton

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