28 de noviembre 2013 - 00:00

El calvario judicial continuará sin fueros

Roma - Tras su expulsión del Senado, Silvio Berlusconi deberá encarar sin inmunidad varios procesos judiciales que tiene pendientes.

En el hecho que precipitó su caída, el expremier italiano fue condenado en agosto por la Corte Suprema a cuatro años de prisión por fraude fiscal por el caso Mediaset, por el que la Corte de Apelación de Milán le impuso además dos años de inhabilitación para ejercer cargos públicos. Esta última cuestión, que se desprendió de la pena principal de cárcel al establecerse que había que volver a calcular la inhabilitación de cinco años impuesta en primera y segunda instancia, está pendiente de apelación.

En su sentencia del 1 de agosto, los jueces condenaron al veterano líder político por haber aumentado de modo fraudulento el precio de los derechos de transmisión de películas estadounidenses en Italia a través de Mediaset, con el fin de evadir dinero al fisco y desviarlo a cuentas en el extranjero.

Ese proceso había comenzado en 2007 con acusaciones de evasión fiscal entre 1992 y 2006, mediante la que habría escamoteado al fisco unos 500 millones de euros.

Sin embargo, fue condenado finalmente por un fraude fiscal de "sólo" 7,3 millones de euros durante 2002 y 2003.

El caso Mediaset no es el único proceso judicial al que ha tenido que enfrentarse Berlusconi, que actualmente tiene pendientes cuatro causas más en los tribunales.

La más reciente corresponde al conocido como "caso Ruby", pendiente de que se resuelva la apelación, por el que Berlusconi fue condenado en junio a siete años de prisión y a inhabilitación perpetua para el ejercicio de un cargo público por incitación a la prostitución de menores y abuso de poder.

Secreto

Hay otra apelación en curso por la condena de Berlusconi a un año de cárcel por el delito de violación del secreto de sumario con la publicación de escuchas telefónicas en el diario Il Giornale, propiedad de su hermano Paolo.

Los hechos se remontan a 2005, cuando el periódico publicó una conversación telefónica entre el presidente de la aseguradora Unipol, Giovanni Consorte, y el entonces líder del partido Demócratas de Izquierda (DS), Piero Fassino, sobre el supuesto intento de ambos de hacerse con el control de Banca Nazionale del Lavoro (BNL).

Además se está celebrando la audiencia preliminar del juicio por la supuesta compra en 2007 del senador Sergio de Gregorio para hacer caer al Gobierno de Romano Prodi.

Y está pendiente asimismo la apelación por la sentencia de divorcio de su segunda esposa, Verónica Lario.

Hasta ahora, Berlusconi había sido procesado en una treintena de ocasiones en los últimos veinte años, pero siempre había logrado ser absuelto gracias a prescripciones o a leyes que despenalizaban los delitos que se le atribuían, lo que no ocurrió con el caso Mediaset.

Agencias EFE y DPA, y Ámbito Financiero

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