24 de junio 2009 - 00:00

El cambio climático y sus consecuencias

Actualmente, el cambio climático es el causante de la muerte de 300 mil personas al año. Diferentes razones contribuyen a ello y una de ellas son las inundaciones, que provocan pérdidas materiales y económicas, sobre todo en los sectores de bajos recursos. Otro generador son las sequías, producidas por olas de calor y disminución de las precipitaciones, que ocasionan, entre otros efectos, caída de la producción agrícola, especialmente en regiones pertenecientes a países en desarrollo.

También hay que mencionar la falta de agua potable, que contribuye a la aparición de enfermedades que arrasan con las poblaciones más pobres y menos favorecidas; y los incendios forestales, la más de las veces intencionales o con fines agrícolas, que causan un enorme daño al medio ambiente, ya que la desaparición de los árboles destruye hábitats y acelera la erosión. Además, debemos agregar la aparición de nuevos virus y su fácil propagación, así como la reaparición de mosquitos y enfermedades tropicales.

En la ciudad alemana de Bonn, se realizó recientemente una reunión sobre cambio climático, que antecede a la Cumbre de Copenhague en diciembre. Se espera que, para esa fecha, Estados Unidos firme finalmente una nueva versión del protocolo de Kyoto. Ahora bien, ¿accederá Estados Unidos a recortar sus emisiones de gases que provocan el efecto invernadero? Es difícil predecirlo, teniendo en cuenta que junto con otros países desarrollados ya invirtió 72 mil millones de dólares para prepararse para el cambio climático. Ellos vienen haciéndolo desde hace tiempo, y los países con menos riesgo serán los del norte de Europa y, ciertamente, América, también del Norte. A los países en desarrollo sólo les entregaron 400 millones de dólares en ayuda para el mismo destino.

En la actualidad, el 98% de la gente afectada y el 99% de los muertos como consecuencia de los efectos climáticos se registran en los países en desarrollo. Podemos agregar también el 90% del total de pérdidas materiales.

No al dualismo

Países desarrollados y países en desarrollo: ¿igualdad y desigualdad? ¿Ricos versus pobres? ¿Podrán los países desarrollados contener la avalancha de poblaciones procedentes del África subsahariana, el sureste asiático, Bangladesh y Egipto? Se señala a estas regiones y países como aquellos que serán los más perjudicados. Y no debemos olvidarnos de América del Sur ni de Centroamérica.

Pese a las previsiones de los países desarrollados para que el cambio climático apenas los roce, puede generarse una situación peligrosa para el planeta, porque no es posible dividirlo, y lo que provoque una catástrofe en un punto no afecte a otros. Hace ya tiempo que el dualismo fue derrotado y es importante darnos cuenta de que un modo de participar de forma positiva en esta lucha ambiental es que cada país, desde su lugar y de acuerdo con sus posibilidades, contribuya a trabajar en el tema, tomando como premisa que todos estamos en el planeta y que tarde o temprano, más allá de lo planeado, lo que afecte a unos terminará afectando a otros.

Dentro de los países agrupados en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), desde hace tiempo se está trabajando en la creación de instrumentos económicos ambientales. En efecto, ambiente y economía se encuentran íntimamente relacionados.

Tendencia

En cuanto a estos instrumentos económicos, la tendencia internacional es que sean motivadores de conductas, ambientalmente sustentables y preventivos. Hasta ahora, el principio rector sobre el que se basaban los sistemas de prevención era "el que contamina paga". El problema con las consecuencias del cambio climático y la aplicación de ese principio es que el que contamina ya contaminó y el daño ambiental es irrecomponible, con lo cual lograr que el que contamina pague implica un proceso que puede llevar años (las consecuencias del ambiente dañado no esperan); y, en la mayoría de los casos, el que contaminó no tiene patrimonio suficiente o no lo tiene para pagar. En definitiva, el daño queda socializado, o sea, tiene que pagarlo toda la sociedad.

Es por ello que la tendencia de los instrumentos ambientales es la de motivar conductas preventivas con beneficios económicos para quienes los apliquen.

Dentro de los instrumentos económicos, contamos con el "seguro". En nuestro país, el seguro ambiental dio mucho que hablar. Sin embargo, aún no logró un desarrollo adecuado.

Es fundamental que aquí entremos en sintonía con el mundo y con la importancia que reviste este tema para nuestro presente y futuro. La prevención y la motivación de conductas son elementos claves para tener en cuenta en el desarrollo del seguro ambiental como instrumento económico, pero tales elementos hasta el momento no fueron protagonistas en la materia.

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