5 de marzo 2009 - 00:00

El campo fue menos crítico con Cristina que la oposición

De un lado, los dirigentes del campo; y del otro, los legisladores. Tras el acuerdo, las críticas aminoraron.
De un lado, los dirigentes del campo; y del otro, los legisladores. Tras el acuerdo, las críticas aminoraron.
La Mesa de Enlace de entidades del agro volvió ayer al Congreso. A diferencia de la semana pasada, cuando participaron de una audiencia pública con la UCR, la Coalición Cívica y el socialismo irritando al Gobierno en medio de la negociación, esta vez Cristina de Kirchner estaba notificada de esa visita. De hecho los cuatro presidentes le habían dicho en su encuentro en el Ministerio de Producción que continuarían con sus contactos con diputados y senadores.
Esta vez, el encuentro fue con el PJ disidente de Felipe Solá y Francisco de Narváez y el macrista Federico Pinedo. El revuelo por la visita fue mayor porque al mismo tiempo Elisa Carrió, junto a Gerardo Morales y las cabezas de la Coalición Cívica y el radicalismo, concurrieron para fijar posición sobre el acuerdo entre el campo y el Gobierno y llamar a una sesión especial para debatir los proyectos que presentaron sobre la situación del campo.
«Por no haber tratado estos temas en el Parlamento, perdimos casi 8 meses muy valiosos sin poder encontrar la medida. Estamos en tiempo de descuento, lo digo con la seguridad de transitar el país con mucha asiduidad», dijo Carrió, quien también criticó a los dirigentes del campo que «no representan a las bases, y el descontento es general».
El cruce fue el comienzo de los roces ayer entre la oposición y la Mesa de Enlace que no se habían visto hasta ahora: «Esa es la opinión de Carrió. Nosotros conocemos a nuestras bases mejor que ella», le respondió Hugo Biolcati.
Solá también tuvo un cruce con el resto de la oposición: «La reunión estaba pactada desde la semana pasada, antes de los acuerdos logrados en la reunión de ayer», dijo. Y cuando se le preguntó si participarían de la sesión especial convocada por la oposición respondió: «No lo sabemos, siempre hacen lo mismo, primero deciden las cosas sin consultarnos y después avisan».
El ex gobernador apareció ayer diferenciándose del resto de la oposición en su postura sobre el acuerdo con el Gobierno: «No estamos planteando que están solucionados los problemas, sino que sigan las reuniones. Si el Gobierno quiere, la cuestión se puede resolver a corto plazo», dijo.
Fue el primer indicio del éxito del Gobierno en comenzar a dividir a la oposición y la dirigencia del agro que hasta ahora se habían mantenido unidas.
Pero más allá de esas diferencias, Biolcati, Eduardo Buzzi, Mario Llambías y Carlos Garetto, discutieron con Solá, De Narváez y Pinedo sobre los «proyectos consensuados» para suspender las retenciones, los mismos que la UCR y Carrió quieren llevar a la sesión especial.

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