27 de septiembre 2011 - 00:16

"El Central emite pesos y luego dice que se desendeuda"

• Lo afirma Melconian.
• Critica a economistas profetas

Carlos Melconian
Carlos Melconian
«¿Quién sabe si vienen cinco días buenos en el mundo? ¿Paul Krugman, Joseph Stiglitz, Nouriel Roubini? Patean 70 tiros al arco y con que entre uno ya está, porque lo que importa es que salgan como el economista que previó la crisis. Acá nadie sabe cómo va a seguir», ironizó Carlos Melconian respecto de la incertidumbre que reina en los mercados. El economista participó del foro del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas, celebrado en Puerto Iguazú. Ya sin su bigote y su barba característicos, en jeans y camisa, Melconian se desmarca de la actualidad para definirse: «Siempre fui un Stone de Valentín Alsina».

Periodista: Usted habla de incertidumbre global, ¿cóse traslada esto al plano local?

Carlos Melconian:
Lo que hay hoy en la economía es una incertidumbre poselectoral. Fue tan contundente el resultado de agosto que produjo esto. Hay salida de capitales de la Argentina, términos que tienen olor delincuencial cuando la verdad es que la salida de los u$s 70 mil millones de los últimos 50 meses son escritos por el Banco Central como formación de activos y dentro de la ley, declarados como debe ser. No es economía en negro. Creo que el punto de inflexión es que después del 14 de agosto esto no aflojó. Si tenés claro quién va a ser el presidente y eso no afloja, se arma una incertidumbre poselectoral, no preelectoral.

P.: ¿Cuál es la solución a la sangría?

C.M.:
No es una solución la de Argentina la del tipo

de cambio. Se necesita algo integral. Hay que bajar la inflación, subir las tarifas, emprender una reforma tributaria, mejorar el superávit fiscal, volver a los mercados de deuda. Hay que entender que ir a los mercados a buscar plata no es endeudar al país. El BCRA emite moneda para decir que se desendeuda. Volver a los mercados es manejar la deuda que vence. El ratio deuda/PBI se baja por el lado del PBI. Acá no se trata de deslizar el cambio sin un plan integral. Eso sería un parche.

P.: Hablando de monedas, lo que complica la ecuación es la depreciación del real.

C.M.:
El real tiene una larga data. Hay que interpretarlo desde abril de 2004. Tenías tres reales equivalentes a un dólar. Bajó a u$s 1,5 y ahora está en 1,80. Hay que hacer la serie del nominal con la inflación. En 1,95 por dólar estamos en el límite del daño. Puede haber daño macro para la Argentina o en la micro para aquel exportador al que los números ya le toman otro color. No obstante, la Argentina viene con su moneda con problemas en su competitividad y con una fuga de capitales que son previo a todo esto.

P.: Uno de los puntos clave para el modelo económico es un consumo al rojo vivo. ¿Se puede mantener en el largo plazo?

C.M.:
El consumo está muy bien porque hay mucha plata en la calle. Si la dolarización se lleva los pesos de la calle, el consumo se va a resentir. La fuga de capitales trae consigo una absorción de pesos.

P.: ¿Cómo tomó la ratificación de la denuncia penal contra su consultora por los índices de inflación?

C.M.:
Estar dedicado al agio y la especulación es un gran disparate. Según opinan los abogados, la Ley de Lealtad Comercial no aplica en estos casos. A los 54 años tuve que buscar un abogado. Por otra parte, nunca le mandé un informe mío al periodismo.

P.: ¿Está preocupado por cómo pueda desenvolverse el tema?

C.M.:
Cuando los constitucionalistas te dicen que es un disparate, Moyano dice que la inflación se ve en un changuito, los sindicatos piden el 20%, a la asignación por hijo hay que subirla, al Impuesto a las Ganancias también, Feletti habla de los gobiernos provinciales cuando habla de la inflación, los medios partidarios reconocen que hay un problema, se invita al FMI. Huelgan los comentarios. Lo que único que resta es el final. El hecho de que el Fondo no tome en cuenta las encuestas del INDEC es un detalle para empiojar.

Entrevista de Ignacio Ros

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