Los compradores de dólares no perdieron el tiempo. Sin tomar en cuenta la cantidad de dólares que vienen liquidando los exportadores, salieron a adquirir divisas. En el Forex-MAE, el principal mercado mayorista, el dólar abrió a $ 3,72 y, una hora después, a las 11, tocó $ 3,7220. Entonces, para sorpresa de los compradores, apareció el Banco Central vendiendo. Copó todos los «bid» (demanda) para que se llevaran los dólares que quisieran. La maniobra desalentó a los compradores y animó a los exportadores a acelerar sus liquidaciones de divisas.
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A las 14.30, el dólar tocó el mínimo del día de $ 3,7150. Entonces, el Banco Central se dio vuelta. Se puso en el «bid» y recompró los dólares que vendió por la mañana (alrededor de u$s 40 millones) más un adicional que le permitió terminar el día con un saldo a favor de u$s 35 millones con el dólar a $ 3,72 y tendencia muy vendedora para hoy.
En las casas de cambio, el dólar quedó a $ 3,73 para la venta, mientras en el mercado marginal los «arbolitos» intentaban colocarlo a $ 3,75 con poco éxito, porque la demanda minorista estaba muy reducida.
Los negocios en el Forex-MAE fueron elevados, aunque no alcanzaron el nivel de la semana pasada. Se operaron u$s 294 millones. En el MEC, la plaza de los corredores de cambio que abastece a una parte del mercado minorista, se negociaron u$s 160 millones, lo que muestra que la demanda del público ha mermado y se estacionó. En las épocas de demanda de dólares, los montos negociados en el MEC superaban holgadamente los u$s 200 millones.
En el Rofex, el mercado de futuros, donde el Banco Central estuvo ausente, fin de mes ajustó a $ 3,7240 (-0,08%), mientras que para fin de año cerró a $ 4,0130 (-0,08). Los bonos, en tanto, fueron arrastrados por la toma de ganancias que hubo en Wall Street y tuvieron retrocesos de hasta casi un 3%.
La caída más grande se dio entre los títulos en dólares, que fueron los que más subieron la semana pasada. El Boden 2012 bajó un 2,80%. Es el más afectado, porque paga cupón en agosto, muy cerca de conocerse el resultado de las elecciones. El miedo al default no desapareció.
El Boden 2015, en tanto, perdió sólo un 0,50%. Los inversores son más benévolos con este título, porque su vencimiento es después de 2011 y no paga cupones de capital tan elevados como el Boden 2012; por lo tanto, un canje por un nuevo título es improbable.
Entre los bonos en pesos, la mayor caída fue la del Bocon pro 12 con un 2,50%. También bajó el Discount en pesos, el bono de referencia del canje de la deuda, que dejó en el camino un 1,05%.
A medida que se acerca la fecha de las elecciones, hay deserciones de audaces. Los bonos argentinos son tentadores, pero encierran un riesgo muy alto.
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