2 de septiembre 2013 - 00:22

El Congreso reabre canje y vota Ganancias para la campaña

• Vuelven a sesionar Senado y Diputados.
• Debuta realineamiento de bloques tras las PASO.

Hernán Lorenzino, Axel Kicillof y Ernesto Sanz
Hernán Lorenzino, Axel Kicillof y Ernesto Sanz
Vuelve el Congreso esta semana tras el largo receso que arrancó antes de las PASO. Habrá supermiércoles de urgencia para debatir el proyecto de ley que reabre en canje en el Senado y los cambios en Ganancias para gravar la compraventa de acciones que no cotizan en Bolsa y los dividendos y utilidades que distribuyen las empresas con destino a financiar la exención al impuesto para los sueldos brutos inferiores a $ 15.000. Está claro que la relación entre el ingreso que supone gravar la venta de acciones y la distribución de dividendos y el costo fiscal de la mejora en Ganancias sobre los sueldos no es pareja por lo que el nuevo tributo está lejos de financiarla. Además (ver nota aparte), la oposición cuestiona el decreto de Cristina de Kirchner y ya hay en debate al menos tres proyectos nuevos sobre el tema que bajaran a la pelea en el recinto de Diputados.

En el Senado tampoco hay acuerdo absoluto. Si bien la UCR anunció que está de acuerdo con reabrir el canje de deuda, como señal de buena voluntad a la Justicia de los Estados Unidos para que allí la Corte Suprema finalmente analice la sentencia de Cámara que condena al país al pago de u$s 1.300 millones a los holdouts, los radicales bajarán con proyecto propio al recinto para reabrir el canje permanentemente y no por un tiempo indeterminado, como envió el Gobierno en el proyecto de ley.

Así, el Senado debatirá el miércoles el proyecto de ley con aprobación en general asegurada. El dictamen, que se emitió la semana pasada en un plenario de comisiones tras las explicaciones de Hernán Lorenzino y Axel Kicillof y un duro cruce con el radical Ernesto Sanz suspende la vigencia de la "ley cerrojo" y establece que la nueva convocatoria al canje se realizará en "términos y condiciones financieras" similares a la operación concretada en 2010.

En ese sentido apunta a "llevar adelante todas las acciones necesarias para la conclusión del proceso de reestructuración de los títulos públicos" que no ingresaron a los canjes instrumentados en 2005 y 2010.

El artículo segundo del proyecto establece que los "términos y condiciones financieros que se ofrezcan no podrán ser mejores que los ofrecidos a los acreedores en el Decreto 563/10", referido a las condiciones de los bonos del canje 2010.

En el 7º se suspende la vigencia de la denominada "ley cerrojo", para dar vía libre a la operación de canje.

Compromiso

Durante el plenario de comisiones que dictaminó el proyecto que será debatido este miércoles tanto Lorenzino como Kicillof ratificaron que el proyecto es una muestra de que la "Argentina no eludirá sus compromisos de pago con sus acreedores".

El radicalismo adelantó su apoyo al proyecto a través de varios de sus senadores, como el jefe de bloque, José Cano; la presidenta de la Comisión de Economía Nacional e Inversión, Laura Montero; y el jujeño Gerardo Morales.

Pero aclararon: "La reapertura del canje debió haberse hecho antes", dijeron Montero y Cano, Morales anunció que el bloque radical apoyará la medida en general, aunque en particular apoyará un dictamen propio que elimina la "ley cerrojo" en lugar de suspenderla.

En cambio, ya adelantaron que no respaldarán el proyecto el radical Eugenio Artaza, el peronismo federal y el Frente Amplio Progresista.

La justicialista salteña Sonia Escudero resumió ese día el ambiente que se vivirá este miércoles en el recinto: "El proyecto prohíbe cualquier pago en mejores condiciones a los tenedores de deuda pública que hubieran iniciado acciones legales, lo que parece anticipar que el Estado argentino no va a cumplir con un fallo de la Corte norteamericana que disponga lo contrario".

Mientras tanto Diputados volverá a sesionar tras dos meses de receso político. Mañana a la 16 se reunirá la Comisión de Presupuesto y Hacienda que dirige el oficialista Roberto Feletti, para dictaminar sobre el proyecto oficial que modifica el Impuesto a las Ganancias.

Es la ley que el Gobierno envió al Congreso tras el anuncio de la suba del 20% del mínimo no imponible para los trabajadores en relación de dependencia con salarios de hasta $ 25.000 brutos y la exención a ese impuesto para los sueldos inferiores a $ 15.000 también en bruto. El proyecto establece gravar la compraventa de acciones de empresas por fuera de las Bolsas y los dividendos y utilidades que distribuyen todas las empresas estableciendo una alícuota del 15% para el primer caso y del 10% para el segundo.

El Frente para la Victoria espera aprobar en comisión ese texto mañana y llevarlo el miércoles al recinto en una sesión especial donde, una vez más, el oficialismo sólo habilitará debatir ese proyecto y ningún otro pedido por la oposición.

El resto de los bloques adelantaron que no acompañarán el dictamen kirchnerista, ya que firmarán un despacho unificado en el que propondrán que el mínimo no imponible de Ganancias tenga una movilidad automática.

Diputados tuvo este año una de las peores performances de su historia en democracia: sesionó por última vez el pasado 3 de julio, cuando creó un banco de datos genéticos para personas condenadas con sentencia firme por delitos contra la integridad sexual.

Como adelantó este diario, el Gobierno no pudo cumplir con la intención de demorar la vuelta a escena del Congreso hasta después de las elecciones de octubre, para quitarle así a la oposición el protagonismo que puede tener con los recintos funcionando.

Las complicaciones judiciales en Nueva York obligaron a adelantar la actividad cuando sólo se tenía previsto que el Congreso recibiera formalmente el Presupuesto nacional el 15 de septiembre para volver al descanso electoral hasta noviembre.

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