23 de enero 2009 - 00:00

El copamiento de La Tablada cumple 20 años sin detenidos

El Ejército y las fuerzas de seguridad tardaron 30 horas en desarticular el copamiento de La Tablada organizado por izquierdistas del Movimiento Todos por la Patria, un desprendimiento del ERP liderado por Enrique Gorriarán Merlo. Eduardo Duhalde dictó una amnistía general para todos los detenidos.
El Ejército y las fuerzas de seguridad tardaron 30 horas en desarticular el copamiento de La Tablada organizado por izquierdistas del Movimiento Todos por la Patria, un desprendimiento del ERP liderado por Enrique Gorriarán Merlo. Eduardo Duhalde dictó una amnistía general para todos los detenidos.
A 20 años del copamiento del regimiento militar de La Tablada por el izquierdista Movimiento Todos por la Patria (MTP) de Enrique Gorriarán Merlo, todos los activistas fueron amnistiados por Eduardo Duhalde y por lo tanto no existen condenados por el hecho. Con un saldo de 39 muertos, la investigación del trágico ataque perpetrado por grupos guerrilleros desprendidos del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) se reactivó recién en octubre del año pasado por el decreto 1578 de Cristina de Kirchner que autorizaba a la Justicia a tener acceso directo a los documentos de inteligencia vinculados con aquel episodio.
Al menos desde dos años antes de este ataque, la conducción del MTP venía manteniendo estrechos contactos con la guerrilla de El Salvador y con el Gobierno sandinista de Nicaragua, que habría hecho aportes financieros al MTP. Todo quedó reflejado en un amplio informe sobre la agrupación filtrado por la SIDE y reproducido en varias páginas tres días después del intento de copamiento a La Tablada, en la edición del 26 de enero de 1989 de Ambito Financiero que había sido elaborado en 1987 con la firma de Leopoldo Suárez (a cargo del organismo) y que el Gobierno de Alfonsín no tuvo en cuenta.
La conmutación de penas dictada en la presidencia de Fernando de la Rúa a los subversivos detenidos, con excepción de Gorriarán Merlo, y la posterior amnistía total dictada por Duhalde alentó las oscuras versiones difundidas en la época. Sectores ligados a las Fuerzas Armadas incluso deslizaron que el MTP había sido el responsable de arrojar, los días previos al copamiento, volantes con la leyenda «Viva Rico, Viva Seineldín», para que su violento ataque lograra mayor respaldo de la población civil ya hastiada de asonadas militares.
Actualmente, el juez federal de Morón Germán Castelli investiga en cuatro causas si se cometieron violaciones a los derechos humanos durante el accionar militar y si existieron civiles fusilados luego de la rendición de los guerrilleros.
Asalto
Más allá de las especulaciones, las versiones y los informes de inteligencia, los hechos trágicos comenzaron a las 6.30 de la mañana del 23 de enero de 1989, cuando 42 integrantes del Movimiento Todos por la Patria tomaron por asalto al Tercer Regimiento de Infantería Mecanizada General Belgrano, en La Tablada, provincia de Buenos Aires.
El episodio de violencia política terminó luego de 30 horas de enfrentamientos, durante las cuales se movilizaron 3.600 efectivos de la Policía y del Ejército. El número de víctimas nunca fue determinado oficialmente, aunque los medios de comunicación hablaron de 39 muertos -de los cuales 28 eran civiles-, 60 heridos y 21 militantes del MTP presos.
Los activistas apresados adujeron que la decisión de copar el cuartel se fundamentó en una información a la que había accedido el movimiento: ese día se iba a producir un nuevo levantamiento militar carapintada con el objetivo de derrocar al entonces presidente Alfonsín.
Ya se habían producido tres alzamientos militares y el último se había desarrollado 50 días antes, el 3 de diciembre de 1988, en la localidad bonaerense de Villa Martelli. Los miembros del MTP ingresaron al Regimiento III de La Tablada a las 6.30 a bordo de seis autos y un camión de Coca-Cola y abrieron fuego contra la guardia del cuartel. Nélida Tadía recordó hace unos años que su hijo soldado «estaba de guardia con un palo de escoba, pidió por su vida levantando las manos pero lo acribillaron».
La respuesta militar -que duró 24 horas- era cada vez más intensa y dejaba en claro que no había ninguna posibilidad de éxito para los activistas que ingresaron al cuartel. Al día siguiente se produjo la rendición de los militantes con vida del MTP.

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