Los globos, banderas, bandanas y remeras fueron mayoritariamente de color violeta, porque ese es el color que Bieber dice preferir y sus fans lo satisfacen.
El césped fue un gigantesco VIP para dos conciertos cuyos precios oscilaron entre 150 pesos (populares) y 1250 (preferenciales).
No hubo formato «meet and greet», posibilidad que tienen los fans para recorrer el escenario, ir al basckstage, conocer a la banda, recibir merchandising del artista, programas autografiados y una hora antes del show conocerlo brevemente en persona y hasta fotografiarse con él. Esto lo hará Britney Spears en noviembre cuando se presente en el Estadio Único de La Plata, con precios similares.
Teloneros fueron los Cobra Starship, ye el DJ Tay James se encargó de pasar algunos temas antes de la salida de Bieber con pantalón rojo, botitas, anteojos y chaleco negro para arrancar con «Love me».
Desde hace tres días las fans montan guardia a las puertas del Hotel Faena en Puerto Madero, donde se hospeda el ídolo.
Bieber agotó las 45 mil entradas para cada uno de sus dos conciertos en 48 horas, récord sólo logrado por Roger Waters.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario