18 de abril 2013 - 00:00

El dólar y el temor

El dólar y el temor
Entre los grandes mercados financieros, el del cambio de monedas (Forex) es el más eficiente, esto es: el que mejor refleja la información disponible. Dejando de lado las cuestiones teóricas y empíricas que lo prueban, lo cierto es que es el menos regulado y a la vez el que menos escándalos o crisis ha sufrido. Poco importa que el volumen operado sea nimio o monstruoso, el valor libre del dólar y las otras monedas está determinado principalmente por las expectativas de la gente (quien lo necesite puede solicitarnos los estudios que demuestran esto). Claro que no siempre un mismo factor afecta de igual manera. Por ejemplo, en la economías represivas cualquier atisbo de mayores controles suele disparar caídas significativas en la moneda local. Así, la amenaza de una mayor persecución gubernamental a los intermediarios, a raíz de algún escándalo periodístico (sobre todo si es cierto lo que se dice) puede hacer volar al dólar, mientras el efecto de una justa manifestación popular (a la que cualquier ciudadano de bien debiera asistir) puede no afectar a las monedas. Si unos meses más adelante tenemos una elección legislativa en la cual el oficialismo lleva las de perder y por populismo (y/o buscando evitar una "corrida") decreta la suspensión del único medio legal de transferencia de dinero al exterior, no resulta sorprendente que el diferencial entre el "oficial y el paralelo trepe a más del 100% o el libre pase por ejemplo de 8 a 11 (incluso antes de las elecciones).

Afortunadamente éste no es caso de los EE.UU. (mañana seguimos). Por tercera jornada consecutiva ayer el Dow experimentó una variación mayor a 3 dígitos al retroceder 139 puntos o un 0,94% para quedar en 1.4618,59 puntos, marcando el sexto cierre más alto de la historia (por ahora nada preocupante o nuevo).

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