Nueva York - Ni en el día de reflexión tras la impulsiva carrera de ayer tras el anuncio del recorte de la Fed, el hiperactivo Dow Jones se ha privado de un nuevo récord, arañado en una jornada en la que estuvo coqueteando con las pérdidas y las ganancias intermitentemente. Con un ascenso del 0,07%, el índice de referencia de Wall Street finalizó en 16.179 puntos. Los analistas siguieron intentando buscarle un discurso coherente al comportamiento de los inversores, escudriñando si es un espejismo el "rally" iniciado ayer ante la que a priori era la pesadilla cumplida del mercado o si es real que la recuperación de la economía puede, pese a todo, con la progresiva desaparición del estímulo por parte del Banco Central. Y, por tanto, la jornada de ayer podía ser interpretada tanto como el aperitivo de la caída (de momento afectó sólo y de manera modesta al S&P 500 y al NASDAQ), como un día puntual de prudencia o la posibilidad de que, una vez superados los miedos, Wall Street se haga más fuerte que nunca. Al fin y al cabo, los tres índices siguen por encima de esas barreras históricas que marcan su buena forma: los 16.000 para el Dow Jones, los 1.800 para el S&P 500 y los 4.000 para el NASDAQ. Se conoció ayer el dato de las peticiones semanales de seguro de desempleo de 379.000, frente a las 334.000 esperadas y a las 369.000 previas; se trata del nivel más alto desde marzo.
Agencia EFE
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