No se puede decir que Julián Vat (saxofonista, flautista, compositor, cantante en otros proyectos) y Ariel Argañaraz (guitarrista) son tangueros en el sentido más convencional. En todo caso, y sobre todo Vat, parece más un nieto artístico de Astor Piazzolla que de los músicos de los años 30 o 40. Por el instrumento que toca, Argañaraz tiene probablemente raíces un poco más atrás en la historia, pero tampoco es necesariamente un ortodoxo. Sin embargo, y al mismo tiempo, ninguno de estos dos músicos ignora el muy rico pasado de este género, y ambos dejan muy en claro a qué lugar cultural del mundo pertenecen.
"Al galope" es un disco de tango que no tiene cantante, con una serie de piezas, clásicas o no, más o menos modernas, para dúo instrumental: saxo soprano o tenor, flauta o flauta baja, siempre con guitarra. Conviven aquí obras de Piazzolla ("Los sueños", muy poco interpretado), Agustín Bardi, Aníbal Troilo, Héctor Stamponi ("Besos muertos", otra rareza), Carlos Gardel o José Dames con obras más cercanas en el tiempo de Leopoldo Federico, Rubén Rada, Adolfo Gómez o el propio Vat. No hay artilugios extraños, ni arreglos que incomoden, ni búsquedas modernistas. Hay melodías, muy expresivamente "cantadas" -casi siempre ese papel le toca al flautista/saxofonista- con el acompañamiento tanguero más "mugriento" de la guitarra.
Sencillo, sólido, con un hermoso repertorio, muy bien tocado, para escuchar con mucho gusto. Así es este trabajo que engrosa la cada vez más abundante discografía tanguera de los últimos años.
| Ricardo Salton |


Dejá tu comentario