29 de agosto 2023 - 00:00

El Ejército opera para acotar la investigación del golpe

Brasilia - El Ejército brasileño pidió a una comisión investigadora del Congreso que trate como casos individuales o “lobos solitarios” a los militares que participaron, organizaron, actuaron por omisión o colaboraron con el intento de golpe de Estado contra el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, perpetrado el 8 de enero pasado por parte de miles de seguidores del exmandatario Jair Bolsonaro.

“Lo que la comandancia del Ejército quiere es que se separe la conducta individual de las personas que integran las Fuerzas Armadas de la institución. Es una preocupación muy razonable para él como comandante”, aseguró el presidente de la Comisión Parlamentaria de Investigación (CPI) sobre el golpe del 8 de enero, Arthur Maia, del derechista Unión Brasil.

El jefe del Ejército designado por Lula da Silva tras el intento de golpe, general Tomás Ribeiro Paiva, realizó una serie de reuniones con miembros de la comisión para separar la imagen da la fuerza con los posibles militares vinculados a Bolsonaro, quienes serán acusados de golpismo en el informe final de la senadora Eliziane Gama, del centrista Partido Social Demócrata (PSD), miembro informante de la comisión.

En la mira

Es que por lo menos 18 de los militares de distinta graduación que trabajaron en el círculo íntimo de Bolsonaro se encuentran acusados de diversos delitos, desde corrupción hasta intento de golpe de Estado o diseminación de noticias falsas a través de las redes sociales.

Es, por ejemplo, el caso del exedecán teniente coronel Mauro Cid, hijo de un general retirado, quien se encuentra preso desde el 3 de mayo acusado de fraguar la libreta de vacunación de la familia Bolsonaro para permitir que ingresen a Estados Unidos, del supuesto robo de joyas de la presidencia para venderlas en casas de empeño y pasarle el dinero al líder ultraderechista y, también, de formar parte del armado de la estrategia para dar un golpe de Estado denunciando falsamente fraude en las elecciones de 2022, en las que ganó Lula da Silva.

El golpe del 8 de enero fue perpetrado a partir de la movilización de la extrema derecha que desconoció el resultado de esos comicios a las puertas de cuarteles del Ejército de todo el país.

Tras la invasión y asalto a la sede de los poderes el 8 de enero en Brasilia, una semana después de la asunción de Lula da Silva, el Ejército impidió a la policía de Brasilia detener a los bolsonaristas en esos terrenos militares.

En el Día del Soldado, el pasado viernes, el jefe del Ejército se distanció de Bolsonaro y dijo que los “desvíos de conducta serán repudiados y corregidos” y que la fuerza será “intransigente con la legalidad”.

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