27 de marzo 2018 - 22:07

¿El escándalo sexual convierte a Trump en un presidente débil?

El pacto de confidencialidad con la actriz porno Stormy Daniels supone que el líder republicano puede ser chantajeado por enemigos, advierten expertos.

Stormy Daniels
Stormy Daniels
Washington - En un hecho inusual, la Casa Blanca desmintió ayer los dichos de la estrella porno Stormy (Tempestuosa) Daniels sobre su affaire con el presidente Donald Trump, una relación que si bien fue previa al inicio de su Gobierno, podría atentar, según expertos, contra la seguridad nacional.

"El presidente no cree que ninguna de las denuncias que la señora Daniels hizo en esa entrevista fueran precisas. No hay nada que corrobore", dijo ayer en conferencia de prensa el vocero adjunto de la Casa Blanca, Raj Shah, en respuesta a la entrevista que dio la estrella porno al programa 60 minutes de CBS, en la que aportó más detalles sobre por qué decidió demandar a Trump, con quien mantuvo relaciones sexuales en 2006.

Daniels, cuyo nombre real es Stephanie Clifford, explicó que en 2011 un hombre se le acercó en un estacionamiento de Las Vegas, miró a su hija, que estaba en el asiento trasero del auto, y dijo: "Es una niña hermosa. Sería una pena que le ocurriera algo a su madre".

Y aseguró que el miedo a esa amenaza fue el motivo por el que firmó un contrato de confidencialidad por valor de 130.000 dólares sobre su romance con Trump, en la recta final de la campaña presidencial.

Fue un abogado de Trump, Michael Cohen, quien firmó el pacto y efectuó el pago de 130.000 dólares, una transacción que despertó suspicacias por la posibilidad de que violara las leyes estadounidenses sobre la financiación de campañas electorales.

El propio Trump no reaccionó a la entrevista, aunque ayer escribió en su cuenta de Twitter que las "Noticias Falsas nunca han sido más voluminosas ni más imprecisas", sin aclarar a qué se refería.

"El presidente negó rotunda, clara y coherentemente las denuncias implícitas (en la demanda de Daniels), y la única persona que ha sido incoherente es la que está haciendo las denuncias", insistió ayer Shah.

El escándalo ha tomado ribetes políticos no sólo porque la Casa Blanca tomó parte de él con la desmentida de ayer y por la investigación sobre el financiamiento electoral, sino también porque para varios expertos consultados por la prensa estadounidense la firma de un pacto de silencio es una muestra de que el presidente es susceptible a ciertas informaciones, es decir, chantajeable. Y eso se transforma en una oportunidad para países enemigos, por lo tanto, en un potencial riesgo de seguridad nacional.

"Las condiciones que pueden generar un problema de seguridad y pueden ser descalificatorias incluyen: el comportamiento sexual que hace que un individuo sea vulnerable a la coerción, explotación o coacción", explicó un experto, en condición de anonimato, al diario The Washington Post. Agregó que "la supuesta proclividad de Trump para relaciones extramatrimoniales podría ser problemática por sí sola, ya que esos encuentros podrían hacerlo vulnerable a la coacción".

El exsubdirector del FBI Joseph Lewis dijo al mismo medio que "en general, cuando pagas por silencio, hay consecuencias, o al menos alguna indicación de que podría haber algo que no quieres que se exponga, y por lo tanto algo que hay que estudiar".

No obstante, fue más medido sobre las consecuencias que podría tener para la seguridad nacional. En su experiencia, pocas veces las relaciones sexuales privadas se usan realmente para chantajear a los funcionarios del Gobierno.

Agencias EFE y DPA,

y Ámbito Financiero

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