El microestadio de Ferro Carril Oeste, próxima sede del Congreso de la CGT, resultó una bicoca para los colaboradores de Hugo Moyano encargados de alquilarlo para el 12 de julio. Los síndicos que integran el órgano fiduciario que administra los destinos del club de Caballito tasaron en 35 mil pesos el uso exclusivo por toda la jornada del estadio Héctor Etchart, donde funciona la cancha de básquet y de otras disciplinas deportivas y artísticas. Los síndicos del club, que acarrea un largo derrotero de infortunios económicos, pidieron a los camioneros un adelanto del alquiler.
El establecimiento será sede de la cumbre de renovación de autoridades de la central obrera que reunirá a cerca de 2.000 delegados congresales de los dos centenares de organizaciones sindicales que integran la CGT. El mismo estadio formó parte de la historia reciente del sindicalismo argentino: en 1996 fue el sitio desde el que fue consagrado al frente de la CGT Rodolfo Amado Daer, hasta entonces un ignoto dirigente del gremio de la alimentación. Cuatro años más tarde vio fracturarse la central obrera con el ascenso de Moyano como líder de la denominada «CGT Disidente».
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