El fantasma de Gadafi acecha judicialmente a Sarkozy

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El exmandatario francés fue detenido por la financiación ilegal, por parte del régimen libio, de su campaña presidencial en 2007.

París - La guerra civil en Libia y el espectro del dictador Muamar Gadafi se volvieron una pesadilla para el expresidente francés, Nicolas Sarkozy, quien ayer fue arrestado en Nanterre, en las afueras de París, en el marco de la investigación sobre presunto financiamiento ilícito de su campaña electoral de 2007.

Es la primera vez que el otrora hombre fuerte de Républicains, aún muy influyente a pesar del adiós oficial a la política después de la derrota en las últimas elecciones primarias, es interrogado por esas acusaciones desde la apertura de la investigación, en 2013.

Sarkozy, de 63 años, puede permanecer en detención provisional hasta 48 horas. Dependiendo del interrogatorio, puede ser liberado, convocado en una fecha posterior o presentado ante un juez en vistas de una inculpación formal.

Brice Hortefeux, un político muy cercano al exmandatario y quien se desempeñó como ministro del Interior durante su mandato, estaba también siendo interrogado al cierre de esta edición en el marco de la misma investigación, pero sin estar detenido.

El caso salió a luz en 2012, cuando Mediapart publicó un documento que llevaba la firma de Musa Musa, el exjefe de los servicios de inteligencia libios, donde se afirmaba que el régimen de Muamar Gadafi había aceptado financiar con 50 millones de euros (unos 62 millones de dólares) la exitosa campaña presidencial de 2007 de Sarkozy.

Un año antes, cuando París reconoció a la oposición al régimen libio como único interlocutor, uno de los hijos del dictador, Seif al Islam, había lanzado una primera acusación que levantó sospechas: "Sarkozy debe devolver el dinero", dijo, pero no presentó ninguna prueba para confirmar su alegación.

Jueces franceses encargados de asuntos financieros investigan desde 2013 este explosivo caso, una de las muchas investigaciones legales que arrastra el exmandatario conservador desde que dejó el Elíseo.

En noviembre de 2016, durante las primaria de los Républicains, el empresario Ziad Takieddine declaró haber transportado cinco millones de euros en efectivo desde Trípoli a París entre 2006 e inicios de 2007, antes de entregárselos a Claude Guéant, hombre de confianza del expresidente, y luego al mismo Sarkozy.

Gueant, no obstante, declaró ayer que "nunca vio ni un centavo de los fondos libios".

Los jueces también estarían en posesión de un cuaderno con las notas manuscritas de un exjefe del régimen libio: estas indicarían una serie de transferencias ocultas a favor de Sarkozy por Gadafi.

Transacciones, especificó Mediapart, que se habrían realizado en el momento de su elección en 2007 por un total de más de 6,5 millones de euros.

Sarkozy, poco después de ser elegido como presidente, recibió a Gadafi con todos los honores en París, pero quiso despegarse de eso cuatro años después, en 2011, en medio de la guerra civil libia.

Una coalición internacional liderada por Reino Unido y Francia lanzó una ofensiva aérea, apoyada por misiles, contra las fuerzas del régimen, en marzo de 2011, después de que ese amenazara con atacar la ciudad rebelde de Bengazi.

Agencias ANSA y AFP

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