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El FBI ignoró un alerta sobre el tirador, que soñaba con asesinar
Nikolas Cruz relató a las autoridades cómo llevó a cabo la matanza y, según su abogada, está arrepentido. En la escuela, el joven era considerado una amenaza por violento.
Sin fianza. Nikolas Cruz, de 19 años, fue presentado ayer ante la jueza Kim Mollica. Podría ser condenado a cadena perpetua y no tendrá derecho a una fianza.
La abogada de Cruz designada por la corte dijo que el atacante había expresado remordimiento por sus crímenes. "Está triste, está afligido porque está arrepentido".

De acuerdo a testimonios de sus excompañeros, era sabido que el joven en algún momento atacaría a la escuela.
"Honestamente, mucha gente decía que sería él" quien "barrería el liceo", declaró un alumno, que no fue identificado, a la cadena local WJXT.
"Finalmente, todo el mundo lo había dicho", agregó, subrayando que Cruz conocía bien el lugar y los procedimientos vigentes en el liceo para casos de emergencia.
"Tuvo problemas cuando amenazó a estudiantes el año pasado y le dijeron que debía abandonar el campus", declaró Jim Gard, profesor de matemáticas que lo tuvo en su clase.
Según Gard, la dirección del instituto había advertido que no se le debía permitir la entrada al recinto si portaba una mochila, a causa de sus amenazas.
Un estudiante explicó que el joven era un "chico con problemas" que poseía armas en su casa y que le había hablado de usarlas. "Él disparaba su fusil porque le daba una sensación de embriaguez", recordó.
Julianna Sivon, que se graduó el año pasado en Douglas, como se conoce popularmente a esta escuela, por lo que coincidió el pasado curso con el atacante, consideró una "locura" que una persona con "problemas mentales", como los que aparentemente sufre Cruz, pueda comprar un arma.
Cruz y su hermano fueron adoptados al nacer por una pareja de cincuentones, según el diario Sun Sentinel.
Su madre adoptiva, Lynda Cruz, murió de una neumonía a finales del año pasado, y Nikolas fue acogido por la familia de un compañero de clase en una casa en la que tenia su propia habitación.
"Era un poco raro, estaba un poco deprimido después de la muerte de su madre pero ¿quién no lo estaría?", estimó el abogado de la familia de acogida, Jim Lewis.
| Agencias EFE, AFP, ANSA, Reuters y DPA |



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