26 de septiembre 2011 - 00:00

El FMI quiere plan escrito antes de volver

Washington - El Fondo Monetario Internacional dijo ayer que una misión regresará a Grecia «probablemente» esta semana para revisar el programa crediticio. El anuncio se produjo tras un encuentro entre la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, y el ministro griego de Finanzas, Evangelos Venizelos, en Washington.

El funcionario afirmó que las medidas tomadas por su Gobierno habían mejorado el clima financiero, pero reconoció que debía hacerse más. «Si no hacemos estos sacrificios, nuestra soberanía está en juego», sostuvo tras reunirse con Lagarde. En tanto, otro representante del Gobierno griego, que pidió no ser identificado, dijo que el FMI buscaba un documento escrito con las medidas recientemente anunciadas por Atenas, antes de enviar una nueva misión evaluadora.

En un comunicado, el Fondo informó que Lagarde y Venizelos se reunieron para «discutir los términos bajo los cuales la misión del FMI regresaría a Atenas para iniciar la quinta revisión del programa económico de Grecia, lo más probable esta semana entrante».

El organismo internacional no ofreció más detalles sobre el encuentro, que se llevó a cabo en el marco de la reunión anual del FMI y el Banco Mundial (BM). En paralelo, el Gobierno griego no descartó la posibilidad de adoptar más medidas de ahorro que complementen la dura estrategia de austeridad diseñada para evitar la quiebra del país. El portavoz de la administración de Atenas, Ilias Mosialos, dijo que las negociaciones con la Unión Europea y el FMI están en marcha. «Estamos abiertos a todos los escenarios, dada la situación actual de la economía», agregó. De todas formas, frente a la proximidad de las reuniones entre Grecia y sus acreedores de la UE y el FMI, Mosialos declaró que «es temprano para hacer una evaluación, ahora que están pendientes importantes reuniones».

En relación con la entrega en octubre de los 8.000 millones de euros del nuevo tramo del préstamo internacional aprobado en 2010, Mosialis declaró que si se aprueban «las leyes para aplicar las medidas anunciadas, no habrá ningún problema con el sexto tramo». La semana pasada, el Gobierno anunció un recorte de las pensiones, un nuevo impuesto inmobiliario y un plan para despedir 30.000 funcionarios, entre otras medidas.

La aplicación de esas políticas debe ser aprobada aún por el Parlamento, previsiblemente a finales de octubre o principios de noviembre, en un debate que se anuncia difícil ya que incluso diputados del gubernamental Pasok se han mostrado en desacuerdo.

La recepción de esos 8.000 millones de euros es esencial para que Grecia pueda seguir pagando pensiones y sueldos públicos a partir de octubre. «Los sueldos y pensiones se pagarán con la condición de que el Parlamento heleno apruebe las modificaciones de las leyes correspondientes», afirmó Mosialos. «El deber principal de los diputados del partido gubernamental socialista Pasok es la permanencia de Grecia en el núcleo firme de la zona del euro», dijo el portavoz, respecto de la necesidad de aprobar esas medidas para evitar la quiebra.

Agencia EFE

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