22 de octubre 2009 - 00:00

El Frente cerró ante una multitud en Montevideo

Una multitud eufórica concurrió anoche al último acto de la fórmula frenteamplista Mujica-Astori en Montevideo. La capital uruguaya es desde hace años el gran bastión de la izquierda.
Una multitud eufórica concurrió anoche al último acto de la fórmula frenteamplista Mujica-Astori en Montevideo. La capital uruguaya es desde hace años el gran bastión de la izquierda.
Montevideo (enviada especial) - La multitud que se hizo presente ayer en el acto de cierre de la campaña frenteamplista en esta ciudad impactó a los propios organizadores. «Pido perdón por haber cortado la avenida 18 de Julio, pido perdón por haber cortado el tránsito de esta manera», se disculpó José «Pepe» Mujica al tomar la palabra, una frase que sonaría inverosímil en boca de un candidato argentino, tan acostumbrados como estamos a la invasión del espacio público.

Las principales calles de Montevideo, bastión del oficialismo, estuvieron colapsadas por los simpatizantes del Frente Amplio (FA), una multitud en la quesobresalió una fuerte militancia juvenil.

En la misma línea de sus declaraciones de los últimos días, Mujica prometió «la continuidad de la política de Tabaré Vázquez», un compromiso que contó con el aval y la presencia de la totalidad del gabinete frenteamplista e, incluso, de la propia mujer del Presidente, María Auxiliadora Delgado.

Pero no sólo hubo palabras dirigidas al electorado moderado. Para el agrado de la tribuna propia, Mujica adelantó que se «profundizarán los cambios», tales como la «descentralización» de la educación universitaria, con el fin de trasladarla al interior del país. La creación de empleos también estuvo en la primera fila de sus promesas.

Otro guiño


Poco antes, su compañero de fórmula, el ex ministro de Economía Danilo Astori, también había hecho un guiño a los sectores más radicales de la alianza, al enfatizar que Uruguay no será «rehén» de ninguna fuerza internacional. ¿Hablaría de la Argentina, del Brasil al que dirige sus quejas de no liderar el Mercosur con la debida convicción? ¿Del clásico «imperialismo»? El mensaje es polisémico. «¡Viva Uruguay!», gritó luego, más directo, el número dos de la fórmula. «¡Viva!», respondió con aplausos la marea de gente.

Una bandera de más de 300 metros de largo fue escoltada por la muchedumbre hasta el palco, donde la dupla oficialista estaba ofreciendo su discurso. «Levanten esa bandera para que desde lejos se pueda ver», se repetía en los parlantes. Los presentes, que portaban en su mayoría los colores del partido gubernamental -rojo, azul y blanco-, le pusieron anoche algo de pimienta a la apática campaña.

El acto comenzó dos horas antes de que los candidatos tomaran su lugar en el escenario, espera matizada, como ya es costumbre, con las actuaciones de varios artistas locales y argentinos, como las murgas Falta y Resto y La Chilinga, respectivamente. Aplausos, cánticos, torta fritas y mate convirtieron la jornada en una verdadera fiesta, en la que no se detectaron incidentes.

Atenta entre la multitud estaba Celia, una jubilada de 65 años. «Yo voto al Frente porque los otros son mentirosos y corruptos. Mientras los otros estuvieron en el poder siempre se enriqueció la misma gente», explica. «Asumió Tabaré y me pude jubilar a los pocos meses. Mi padre murió en la puerta de la Caja esperando cobrar», comparó.

César, de 25 años, acudió a la concentración junto a sus compañeros de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República. «Es un partido fresco que atrae a los jóvenes. Los blancos y colorados tuvieron fuertes lazos con la dictadura y gobiernan para unos pocos», indica sobre su elección. «Estamos con Mujica», añade como si hiciera falta.

Miguel Perrone, de 65 años, fue uno de los socios fundadores que en 1971 dio el puntapié inicial al Frente Amplio. «Es el único partido con propuestas concretas en educación y salud. Representa el cambio. Ese espíritu se percibe hoy entre esta gente», afirma.

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