- ámbito
- Edición Impresa
El G-7 promete una fuerte intervención en el mercado
«Estas acciones, junto con continuos esfuerzos de disciplina fiscal, asegurarán sustentabilidad fiscal de largo plazo», dijo el G-7 en una declaración en las primeras horas de ayer. «Las recientes tensiones financieras en Italia y España no obedecen a cambios en los fundamentales de su economía. Damos la bienvenida a las medidas de política adicionales anunciadas por Italia y España para fortalecer la disciplina fiscal y sustentar la recuperación en la actividad económica y la creación de empleos», añadió el G-7.
Paralelamente, el ministro de Finanzas de Japón, Yoshihiko Noda, dijo ayer que la confianza del mercado en el dólar estadounidense no ha disminuido pese a la decisión de S&P de rebajar la calificación crediticia de ese país. El G-7 acordó «inyectar sobre los mercados toda la liquidez necesaria», dijo Noda. El anuncio de Noda se produjo en una conferencia de prensa virtual con sus colegas del grupo de las siete economías más grandes del mundo (Estados Unidos, Japón, Alemania, Francia, Italia, Reino Unido y Canadá).
Los ministros de Finanzas del G-7 analizaron por teleconferencia la crisis de la deuda europea y estadounidense.
El objetivo de la inyección monetaria «es evitar desórdenes en los mercados y garantizar la estabilidad», agregó Noda.
«El G-7 tiene la intención de cooperar contra las excesivas y desordenadas oscilaciones sobre los mercados de valores», explicó. La medida adoptada por los ministros del G-7 está en sintonía con lo dispuesto hoy por el Banco Central Europeo, que saldrá a comprar deuda pública de España e Italia para evitar un «lunes negro» en la eurozona.
Por su parte, el Banco de Japón prepara distintas medidas a fin de garantizar la liquidez en los mercados para «anticipar» las repercusiones de posibles turbulencias. Según escribió el diario financiero Nikkei, el banco central nipón, junto a las operaciones específicas a mercado abierto, evalúa no «absorber» los 4.500 mil millones de yen (40.000 millones de euros) que la semana pasada fueron vendidos para frenar la disparada del yen en función de la compra de dólares. Si los fondos son «no esterilizados» o dejados en el mercado, generarán el mismo efecto de una reducción monetaria. El Banco de Japón quiere garantizar que la volatilidad del mercado no golpee a la economía frágil del país, que mostró señales de recuperación luego del desastre de sismo y tsunami de marzo pasado.
Agencias ANSA y EFE


Dejá tu comentario