El presidente Alberto Fernández convocó a los gobernadores a una reunión para hoy a la mañana en la Casa Rosada para unir fuerzas y avanzar con el juicio político contra el titular de la Corte Suprema de Justicia, Horacio Rosatti. El domingo, el jefe de Estado lo había anticipado -en el escrito que compartió en sus redes sociales- que convocaría a los mandatarios que acompañaron “al Estado Nacional en su planteo contra la ciudad Autónoma de Buenos Aires” por el fallo que emitió el Tribunal Supremo en favor del Gobierno porteño.
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El Gobierno arrima gobernadores para juicio político mientras Corte mantiene modo “silenzio stampa”
Reunión clave para juntar voluntades de mandatarios. Zamora se adelanta y denuncia penalmente al colaborador de Rosatti (reclaman su teléfono). Hermetismo total en el máximo tribunal aprovecha feria.
En declaraciones periodísticas, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, y espada de la vicepresidenta Cristina de Kirchner declaró: “Estamos citados para el martes, ahí conoceremos la presentación”. En la misma línea, apuntó contra la Corte y Horacio Rodríguez Larreta, que pelea -casi en soledad- contra la Casa Rosada: “Parece absolutamente decidida a pagarle la campaña al jefe de Gobierno”.
El exministro de Economía de la titular del Senado fue el primero en llegar a la reunión en Balcarce 50 del 22 de diciembre pasado, a la que asistieron también Gildo Insfrán (Formosa), Raúl Jalil (Catamarca), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Gustavo Bordet (Entre Ríos) y Ricardo Quintela (La Rioja). También estuvieron presentes en el intercambio Sergio Uñac (San Juan), Gerardo Zamora (Santiago del Estero), Mariano Arcioni (Chubut) y Sergio Ziliotto (La Pampa).
Mientras que, de forma virtual, hicieron su aporte Jorge Capitanich (Chaco), Oscar Herrera Ahuad (Misiones), Gustavo Melella (Tierra del Fuego) y Alicia Kirchner (Santa Cruz). Desde el Poder Ejecutivo, esperan que los mismos reafirmen el compromiso de ir contra la administración de la CABA y la Corte Suprema. Ayer, la Mesa Nacional de Juntos por el Cambio rechazó la embestida de Fernández contra Rosatti. Desde despachos oficiales buscaban mostrarse optimistas con la convocatoria, aunque por lo bajo, algunos mandatarios provinciales estaban dubitativos acerca de hacer un apoyo explícito a la movida por un motivo doble: la improbabilidad de reunir los votos en la Cámara para avanzar con el proceso; y en varios casos, la preservación de sus propias posiciones ante litigios pendientes de resolución en la propia Corte que mantienen su atención en lo que pueda resolver a futuro el máximo Tribunal, algo que piensan que puede quedar condicionado si se interpreta que forman parte de una embestida. Sin el apoyo de otras provincias relevantes como Córdoba o Santa Fe, la cantidad de provincias que apoyen esta intención es todavía un interrogante. Más allá de la reunión habrá que ver quiénes estampan sus firmas. Se develará hoy también si el pedido de juicio político del oficialismo se restringe primero a Rosatti o si abarca a los cuatro miembros actuales.
El que picó en punta fue el santiagueño Zamora. Ayer acudió con una presentación en nombre propio en la justicia penal de su provincia para denunciar al colaborador de Rosatti, Sivio Robles, que aparece en los chats filtrados con un supuesto diálogo con el ministro de Justicia y Seguridad Marcelo D´Alessandro haciendo referencia a causas en curso. Logro que el juez federal Guillermo Molinari de Santiago del Estero habilitara la feria y ordenara intimar al asesor para que entregue su teléfono celular y lo consideró imputado por los delitos con los que Zamora acudió a tribunales, abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionario. Molinari ordenó que en carácter de “urgente” deposite su celular en la secretaría de turno correspondiente durante la feria.
La guerra entre la Nación y la Ciudad se disparó cuando el Tribunal Supremo dictó una medida cautelar a favor del reclamo de la Ciudad contra el Gobierno nacional por la detracción de más de un punto de coparticipación federal en 2020 para asignárselo a la provincia de Buenos Aires. De esta manera, y por unanimidad, le devolvió con carácter de provisoriedad el 2,95 por ciento de la masa de fondos coparticipables.
En principio, Alberto Fernández se negó a acatar la decisión de la Corte, lo que derivó en un mar de críticas por parte de la oposición. Si bien se respaldó en los gobernadores, al poco tiempo el mandatario cambió de opinión y comunicó que cumpliría con la cautelar, pero los pagos los ejecutaría con bonos públicos. Aunque la decisión del Presidente de la Nación fue rechazada por la Ciudad mediante un comunicado.
Mientras todo esto ocurre, tras las novedades del primero de enero y el revuelo político en torno a juntar voluntades de los gobernadores, en la Corte están en pleno “modo feria”, es decir sin ningún movimiento que haga aparentar que acusa recibo de todos los movimientos que hay a su alrededor. El propio Rosatti se encuentra como juez de feria durante la primera quincena y todo el tribunal ingresó en “silenzio stampa”, una frase que permite describir el hermetismo al que suelen apelar para mantenerse impertérritos.


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