Reacción. Miles de húngaros marcharon ayer en Budapest contra un plan oficial que barrería con una universidad financiada por George Soros.
Budapest - Decenas de miles de personas se manifestaron ayer en Budapest en apoyo a la Universidad de Europa Central (CEU), financiada por el multimillonario estadounidense de origen húngaro George Soros, contra la cual el Gobierno del primer ministro Víktor Orbán lanzó una ofensiva.
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Junto a estudiantes y personal de la universidad, partidarios de todas las edades vestidos de azul (el color de la CEU) participaron en la marcha, que concentró a 35.000 personas según los organizadores y medios de comunicación independientes.
Estos afirmaron que se trató de la mayor demostración masiva desde la realizada de octubre de 2014, convocada para protestar contra un proyecto para gravar el uso de internet.
El objetivo de la concentración de ayer fue reclamar a Orbán que no firme la controvertida ley, aprobada el martes por el Parlamento, que llevaría al cierre de la CEU. Esta fue creada en 1991 en Budapest por Soros, enemigo jurado de Orban.
La CEU es un establecimiento de posgrado tras la caída del comunismo en Hungría.
El ultraderechista Orbán, que afirmó estar "dispuesto a negociar con Estados Unidos" el futuro de la universidad, acusó a la CEU de "hacer trampas" con la ley.
El gobernante partido Fidesz acaba de presentar ante el Parlamento un proyecto de ley que obliga a las ONG que reciben dinero de fuera del país a registrarse como "organizaciones apoyadas desde el extranjero".
La normativa determina, entre otros aspectos, que las ONG que reciben más de 23.000 euros anuales de fuera del país deberán registrarse.
Si se aprueba, la ley "estigmatizará a las organizaciones cívicas" y "podría acallar a los ciudadanos", denunció la ONG Unión para las Libertades Fundamentales (TASZ).
"Es la copia de la misma ley que existe en Rusia", recordó Attila Juhász, director del Instituto Political Capital.
Según este analista político, Orbán considera a las ONG "enemigos", ya que muchas de ellas llevan criticando sus políticas desde que éste llegó al poder en 2010, y sobre todo las normas que limitan la democracia en el país.
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